YENSUNNI; PERDER GANANDO | “Otra victoria como ésta y estamos perdidos”

YENSUNNI; PERDER GANANDO | “Otra victoria como ésta y estamos perdidos”

El problema de MORENA ya no es si la alcaldesa logra o no su reelección; el problema es que hacer si continúa gobernando tres años más. 

Podría ser un victoria pírrica para la 4T, que podría hundirse en el desprestigio en la capital con otra gestión mal calificada.

E ir al basurero de la historia donde están el PRI y el PAN. 

Por eso surge la versión de que la harán ganar, pero luego “pedirá licencia” al cargo y la presidencia la asumirá otra persona. 

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(La Opinión) 

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Esta nota no va a hablar de números, que pueden o no favorecer la reelección de Yensunni Martínez en Othón P. Blanco. Lo que esta nota postula es que más allá de lo que digan los números finales, Yensunni ya perdió. 
La reelección sirve para ratificar el rumbo de un Gobierno, y claramente en Othon P. Blanco la gente no ratificó el de Yensunni. 
Con la “marca MORENA” arrastrándola; con el nombre de AMLO y Mara a sus espaldas, y con todo el aparato del Estado operando a su favor, a Yensunni apenas le alcanza, en el mejor de los casos, para ganar la elección por un puñado de votos corporativos de la zona cañera. 
O sea, un fracaso electoral. 
En contraparte, los votos de Lidia Rojas, candidata de MC, fueron espontáneos; sin aparato ni una estructura de poder que la cobijara. En un mano a mano sin anabólicos, Yensunni hubiese sufrido una derrota estrepitosa. 
Por eso se reitera: aunque gane en las actas, Yensunni ya perdió la elección. 
Pero el problema de MORENA, si finalmente Yensunni gana, será qué hacer con la alcaldesa capitalina. 
Con una esperable crisis de legitimidad al inicio de su nueva gestión, tres años más de gobierno al ritmo actual es políticamente suicida para la 4T. Otra gestión mal calificada (eso dijeron los othonenses) podría sacar a MORENA de la capital por muchos años. E ir al basurero de la historia donde están el PRI y el PAN.
En ese caso, una victoria hoy, podría ser literalmente una “victoria pírrica”. 
La frase es una referencia de Pirro, aquél rey griego que enfrentó a los romanos en una sangrienta batalla que ganó, pero dejó tantas bajas de su propio bando, que lo llevó a decir la histórica frase: 

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“Otra victoria como ésta y estamos perdidos”.

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PASADO Y FUTURO 

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Hay quienes dicen que una vez que gane Yensunni, Mara literalmente va a “intervenir” su gobierno para evitar el colapso. Pero eso es difícil de imaginar. Yensunni es inmanejable; no le hace caso a nadie y está convencida de que logró lo que logró en la política sólo por sus méritos electorales.
Eso no es así, y todos lo saben. Hay que hacer un poco de historia para entender la realidad de hoy. 
Yensunni fue candidata a presidenta municipal en 2021 porque la Sala Xalapa del TEPJF le quitó la candidatura a Luis Gamero, en una sentencia insostenible y vergonzosa, de la cual La Opinión dio cuenta en varias oportunidades. 
Pero para que Xalapa tomara esa decisión, hubo una operación política minuciosa para bajar a Gamero, que en aquel momento era un marybelista intransigente. 
Esa jugada político-jurídica fue la que hizo candidata a Yensunni. Y esa jugada fue 100 por ciento de Mara Lezama.
De hecho, Yensunni ni siquiera apareció en la boleta en aquella ocasión y ganó por el arrastre morenista y del propio Gamero. Eso no significa que no haya sumado votos, pero claramente la mayoría de los votos no fueron de ella. 
Yensunni iba ser síndico, y se convirtió en presidenta municipal por obra y gracia de Mara. 
Esa es la verdad de las cosas. Y es bueno recordarla. 
Por Yensunni no lo recuerda o no lo registra, y por eso nadie cree que la alcaldesa vaya a cambiar sus modos si gana. Lo que viene después de eso, entonces, puede ser catastrófico para la 4T. 
Ante ese escenario, que no tiene nada de especulativo, en la 4T empiezan a esparcir la versión de que pase lo que pase con la elección, los días políticos de Yensunni están terminados.
Esa versión dice que una vez habiendo ganado la elección, “pedirá licencia” a su cargo y se retomará un sendero más lógico en OPB. ¿Será así? Veremos. 
Lo cierto es que el caso de Othón P, Blanco es una señal de alerta roja para MORENA en medio de la euforia electoral. 
Pero, por supuesto, encandilados por las luces del festejo, nadie repara en esas nimiedades.