Aguakan: alguien debe dar una explicación

Aguakan: alguien debe dar una explicación
Hugo Martoccia – Mesa Chica

 

Demasiado silencio hay alrededor del tema de Aguakan. Se trata de uno de esos casos que todos los políticos prefieren evitar en los momentos de la gestión. La empresa es la mejor bandera de cualquier campaña electoral, porque es repudiada en todos los municipios donde está. Pero a medida que los gobiernos avanzan, el interés de revisar esa concesión polémica desaparece.

A la larga, Aguakan sobrevive a todos los gobiernos y a todos los escándalos.

La última noticia de este caso, siempre polémico, es que Aguakan no paga por sus concesiones, según una consultora internacional. Así de simple y de grave. La empresa tiene concesiones en tres municipios que generan millones de pesos, pero no le paga al Estado por esas concesiones.

Aguakan reviró y dijo que paga, pero que deposita el dinero en una “cuenta asignada”, que le dio el propio Gobierno, para evitar que ese recurso sufra algún desvío.

La respuesta, lejos de arreglar las cosas, las confundió aún más. ¿Por qué la empresa deposita el dinero en una cuenta especial? ¿En quien no confía el Gobierno para manejar esos recursos? ¿Y en quién sí confía? ¿Quién maneja ese recurso? ¿Y a donde va a parar ese dinero si no sirve para pagar la deuda de CAPA? ¿Que clase de cuenta es la que recibe el dinero?

Ninguna de esas preguntas ha sido contestada.

 

LA HISTORIA

 

El domingo pasado, La Opinión publicó una nota en donde se explicaba que una consultora internacional, HR Ratings, dio a conocer una información impactante: Aguakan no paga la contraprestación que le debe dar al estado por la concesión del servicio de agua en Cancún, Isla Mujeres y Solidaridad.

El informe es de julio pasado, y dice que desde el mes de octubre de 2016 Aguakan no ha pagado ese dinero. Se trata de 27.6 millones de pesos trimestrales.

La razón por la cual el tema llega a manos de la consultora internacional, es porque ésta es la calificadora de un crédito de 560 millones de pesos que tiene la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA). Su última calificación data de julio, y contiene la información ya referida.

El informe dice que CAPA debe pagar ese crédito con el dinero que le paga Aguakan por las concesiones que tiene. Como Aguakan no paga, el Gobierno del Estado debe, en su carácter de deudor solidario, pagar esa deuda. Se trata, como se ve, de un tema de enorme gravedad.

Hasta ahí la parte de la historia que puede ser constatada por documentos y pruebas. Luego vienen las declaraciones.

La vocera de Aguakan, Lourdes Salgado Moscoso, dijo a Grupo Pirámide que el pago se hace puntualmente, y explicó:

“Esto se debe a que a raíz del cambio de administración, lo que nos pidieron es que este pago trimestral se transfiriera a una cuenta asignada para evitar el desvío de recursos, garantizar que el dinero llegue a donde tiene que llegar”.

 

EL MUNDO DEL REVÉS

 

La contestación de Aguakan es insólita, pero hay que entender que se trata de una empresa privada que no tiene porqué explicar todo lo que hace. Las explicaciones se las debe pedir el Estado. Y a la sociedad también se las debe dar el Estado.

Hasta el momento, parece que estamos ante otro de esos casos que han sucedido en la administración estatal, en donde la falta de claridad y oportunidad de los funcionarios para explicar lo que hacen, termina por complicar todo. Los uniformes escolares o la idea de la carretera de cuota entre Cancún y Tulum son dos buenos ejemplos.

Durante la gestión de Roberto Borge, Aguakan fue el actor principal de una de las tramas más oscuras del sexenio. Pagó 1050 millones de pesos por una concesión en Solidaridad y la ampliación de las que ya tenía, operación que debe calificarse, cuando menos, de inexplicable.

Por cierto, los 1050 millones de pesos desaparecieron

La historia de Aguakan en el Estado, que contiene muchos capítulos de ese tipo, hace muy necesaria una explicación de lo que está pasando con la empresa. De otro modo, la sociedad inmediatamente va pensar que hay allí un negocio turbio.

Y si realmente Aguakan no paga lo que debe pagar, como dice HR Ratings, es la hora de activar todos los mecanismos legales para que lo haga. O para quitarle la concesión.

 

Informacion complementaria del caso:

 

El colmo: Aguakan no paga por su concesión