CJ y Marybel abren un canal de comunicación, y alteran el mapa político estatal

CJ y Marybel abren un canal de comunicación, y alteran el mapa político estatal
Hugo Martoccia – Mesa Chica 

.

Desde hace algunas semanas, se puso en marcha una estrategia política para lograr un acuerdo básico de convivencia entre el gobernador del estado, Carlos Joaquín, y la senadora de MORENA, Marybel Villegas.  
No ha sido un trabajo fácil. Requirió casi de una obra de orfebrería política. Hubo que recorrer varias veces la distancia entre Quintana Roo y la Ciudad de México, y fatigar teléfonos varios con horas y horas de conversaciones que la mayoría de las veces no llegaban a ningún lado. 
La distancia personal y política entre ambos actores es mucha. Y el objetivo es justamente que esa distancia, que quizá nunca pueda sortearse, no sea, sin embargo, un campo de batalla casi sin reglas. 
La primera señal de que las cosas pueden encontrar ese rumbo ya se dio. Carlos Joaquín y Marybel Villegas se sentaron frente a frente en una reunión días atrás. Nadie sabe exactamente qué se dijeron, pero el objetivo del encuentro se cumplió.
De lo que se trata es de que las diferencias políticas se mantengan en un margen de respeto, por las instituciones y por el momento histórico que se vive. El primer paso ya se dio. 

.

LOS LÍMITES DE UNA ESTRATEGIA   

.

En el entorno de la senadora de MORENA desde hace un tiempo hay actores políticos que le han llevado un mensaje: en algún momento de la campaña por la gubernatura (que es, al fin, el objetivo final de la morenista) un enfrentamiento sin cuartel contra el gobernador será contraproducente. 
El propio presidente del Senado, Ricardo Monreal, el principal referente de la senadora, le venía diciendo que había que buscar un equilibrio entre la oposición política y la pelea personal. 
Lo que tratan de hacerle ver es que la estrategia de la pelea constante con el gobernador, que ya la posicionó en un lugar político nada desdeñable, no le deparará ninguna otra buena noticia si continúa profundizándose. La senadora lo escuchó hace pocos días de una voz muy autorizada en el mundo de la comunicación política. 
Para decirlo con otras palabras: si se trata de repetir alguna de las campañas de AMLO, no debería copiarse la de 2006, cuando el entonces candidato, con un discurso mucha veces incendiario, dio lugar a la exitosa campaña en su contra, que lo nominó como “un peligro para Mexico”; sino intentar copiar la campaña del político abierto, comprensivo y astuto que ganó en 2018. 

.

SEÑALES DISPARES 

.

La duda que existe en uno de los entornos que rodean a Marybel es si la senadora podrá poner en práctica eso que parece haber entendido. Su estilo personal la lleva siempre a la confrontación, y ninguno de los intentos que se ha hecho hasta hoy por suavizar su postura ha prosperado. 
Ahora, tratan de hacerle entender que no se trata de no continuar marcando las diferencias, sino de matizar los ataques personales.  
Es absolutamente cierto que el discurso del Presidente Andrés Manuel López Obrador obliga a los morenistas a referirse al BOA, o a ir contra de los endeudamientos en los estados. Pero no obliga a pelearse con el gobernador. Hay formas de mantener una postura política opositora sin llegar a la descalificación. 
El propio AMLO ha marcado siempre una diferencia en el trato personal con los gobernadores. Su última visita al estado dejó claro que más allá de las diferencias entre ambos, Carlos Joaquín no forma parte de su lista de adversarios. 
A Marybel también le quieren hacer entender que es muy posible que en Quintana Roo haya un acuerdo político electoral de fondo. El lopezobradorismo podría ganar sin demasiados problemas los 4 distritos federales (la prioridad de López Obrador) y el joaquinismo llevarse la mayoría de los municipios. Y todos contentos. 
En el convulsionado escenario político que será Quintana Roo entre 2021 y 2022, una negociación que implique un ganar-ganar tendrá prevalencia sobre cualquier otro escenario. No hay que perder de vista nunca que el principal objetivo de Carlos Joaquín es una sucesión tersa, con quien sea. 
Si ese acuerdo sucediera, lo mejor es haber estado sentado en esa mesa, y no enterarse por los datos de las casillas horas después que termine la elección. 

.

TODAS LAS CARTAS EN LA MESA 

.

“Hay que cuidar la salida del gobernador”, le repitieron a Marybel varias personas en las últimas semanas. También varios referentes políticos le dijeron que su proyecto podría congregar a sectores más amplios que el morenismo duro, pero sólo si da señales de que no viene a romper la institucionalidad y la marcha económica del estado. 
Hay que entender los contextos. Los escenarios más optimistas dicen que recién en 2022 el estado volvería a tener completamente encendido nuevamente su motor económico. Hasta ese momento, las pérdidas serán monumentales. 
Nadie quiere en 2022 un gobernador o una gobernadora con ideas de revancha, que termine por boicotear, por sus fobias políticas, ese proceso de recuperación. 
La pregunta que se hacen en esos ámbitos es: ¿Cuál Marybel es la real? ¿La que entró al Congreso estatal prácticamente a las patadas, que avaló ilegalidades, y rompió el morenismo por actuar de manera facciosa? ¿O la que ya habló con el gobernador, y estudia el camino de una oposición firme, pero responsable y respetuosa? La respuesta sólo la tiene Marybel. 
Al fin y al cabo, el mundo político continúa funcionando, con o sin ella. Otros actores políticos, como el diputado federal Luis Alegre o el senador José Luis Pech, mantienen relaciones más o menos tersas con el Estado. 
El anuncio de que el gobernador padece Covid 19, suspendió esta semana una reunión entre Carlos Joaquín y Mara Lezama con Julio Scherer, un hombre muy cercano a AMLO. La reunión estaba directamente digitada desde Palacio Nacional, y no hace falta tener demasiada imaginación para saber cuál era la agenda.  
Eso demuestra que hay una mesa de negociación y acuerdos que se están gestando entre el Estado y la Federación. Obligatoriamente, la sucesión se va a discutir en esa mesa. Pero, se repite, sólo entre los que estén sentados allí. Los demás se van a enterar por los diarios, cuando ya sea demasiado tarde para reaccionar.