Congreso; la guerra que viene puede ser peor a todo lo visto

Congreso; la guerra que viene puede ser peor a todo lo visto
Hugo Martoccia – Mesa Chica 

 

La sociedad ya se acostumbró a las turbulencias políticas del Congreso. En los pocos meses de esta Legislatura, ya ha habido casi de todo. El último eslabón de esa cadena es la actual pelea por mantener el Congreso abierto o cerrado. Pero todo eso podría convertirse en peccata minuta si se da en la realidad un escenario hipotético que hoy circula por todos los Grupos Legislativos. 
El tema tiene que ver específicamente con la presidencia de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jucopo) pero ni siquiera de hoy, sino del futuro, de los próximos dos años.  
MORENA, el PT, el Verde Ecologista y el PAN, hacen por estas horas sus cuentas para saber a quién le tocaría presidir la Jucopo en el segundo año Legislativo, si se dieran algunos cambios en la composición de los Grupos Parlamentarios. 
Teóricamente, eso está decidido desde el inicio de la Legislatura: MORENA el primer año, el Verde el segundo, y el PAN el tercero. Pero parece que ese acuerdo está a punto de caerse. 
El problema, otra vez, es que la Ley Orgánica tiene ahí algunos vacíos que podrían llevar a un nuevo enfrentamiento legal, de consecuencias impredecibles. 

 

LOS FRÍOS NÚMEROS 

 

Para que se entienda bien. Hoy, la presidencia de la Jucopo le corresponde a MORENA, que tiene 9 diputados. El segundo año sería para el Verde, que tiene 3, y el tercero para el PAN, que tiene 4. Son los tres mayores Grupos Parlamentarios, y la ley dice que presidirán la Jucopo un año cada uno.  
Hay un dato extra: el PT también tiene 3 diputados, igual que el Verde, pero como este último partido tuvo más porcentaje de votos en la elección pasada, se lo considera un Grupo Parlamentario mayor. 
Entonces, con esos números, MORENA eligió presidir la Jucopo el primer año de la Legislatura, el Verde el segundo y el PAN el tercero. 
Ahora bien, por estas horas de confrontación entre dos bloques legislativos que parecen irreconciliables, los partidos han empezado a especular qué pasaría si diversos diputados se cambiaran de Grupo Legislativo, cambiando así, a su vez, la composición del tamaño de las diversas bancadas.

 

LAS OPCIONES 

 

Hay algunas opciones naturales en juego, como aquella vieja idea de que cuando esté a punto de terminar el actual periodo legislativo, por septiembre aproximadamente, dos diputados de MORENA se pasen al PT y otros dos al Verde. 
Así, esos partidos quedarían con bloques de 5 diputados, superiores a los 4 del PAN, y le quitarían al blanquiazul la posibilidad de presidir la Jucopo el tercer año.  
Pero lo más increíble de todo es que las opciones no sólo incluyen sacar al PAN de la jugada, sino que se inmiscuyen en la misma interna del bloque de la 4T. Una de las posibilidades más divulgadas en las últimas horas sería que un diputado de MORENA se pase al bloque del PT, y ese partido le arrebate al Verde la presidencia de la Jucopo el próximo año legislativo. 
Por su puesto, el Verde ya activó sus anticuerpos, y, dentro de ese mismo escenario, ya maneja la opción de contar con “el pase” de 2 o 3 de sus aliados de MORENA, para hacer crecer su Grupo Parlamentario. 
Esos son apenas algunos de los múltiples escenarios que hoy se analizan en los partidos. Pero, como se ve, cambiarían toda la composición del Congreso, y también podrían generar un escándalo mayúsculo, que haría empalidecer lo sucedido hasta hoy. 

 

LA LEY Y SUS BENEFICIOS, O LA LEY A SECAS 

 

El problema mayor de este tema pasaría por la Ley Orgánica. Claramente, la ley dice que la composición de los bloques, y la decisión de cuáles son los tres más grandes y cuando le toca a cada uno de ellos presidir la Jucopo, se toma al inicio de la Legislatura. 
Podría decirse que hay una suerte de “derecho adquirido” por cada uno de los Grupos Legislativos que al inicio de la Legislatura, por los votos y diputados logrados en la elección, se repartieron la presidencia un año cada uno. 
Los que sostienen esta teoría, dicen que un cambio en el número de diputados de los Grupos Legislativos solo serviría para efectos del voto ponderado en la Jucopo (o sea, cuántos votos representa el coordinador de ese grupo en la Junta) pero no para cambiar la presidencia. 
Pero también es cierto que la misma Ley es enfática en cuanto a que la presidencia de la Jucopo se reparte entre los tres grupos más grandes. Y si estos Grupos cambian, podría cambiar la presidencia.
Lo que desde ya se advierte, es una batalla feroz por el control del poder en el Congreso. Porque, como ya se ha visto en el caso de la presidencia de la Jucopo desde el inicio de la Legislatura, no es la ley lo que se obedece, sino el principio de mayorías. El que tiene la mayoría tiene el poder de hacer, prácticamente, lo que quiera.  

 

¿EL MARYBELISMO SE APODERA DEL GRUPO DISIDENTE? 

 

Ese contexto que se acaba de explicar, que es una posibilidad muy cierta, tiene también su correlato en el presente. En este momento un sector del morenismo estudia las posibilidades “legales” para cambiar la composición del Congreso. La mayoría de estos desvaríos tiene origen en el marybelismo, cuyos abogados, que operan en MORENA, son los mismos que propusieron al inicio de la Legislatura que se asumiera con una ley derogada y luego se utilizara la actual. 
Ahora, con ese mismo “rigor legal”, son quienes preparan la estrategia para quitar de su puesto a diversos diputados, con la excusa de que están faltando a sesiones. Proponen convocar a sesiones, y sumar las faltas de los que no se presenten. A la tercera falta injustificada, como dice la ley, se llamaría a sus suplentes. 
El problema que tiene esa estrategia es que está basada en una argucia legaloide, porque si no hay quórum para instalar una sesión (como sucedió el pasado jueves) no puede haber una falta de un diputado, porque, en los hechos, no hay sesión. 
Desde el fin de semana pasado, sin embargo, el marybelismo ha buscado a los suplentes de tres diputados, para sondear si están dispuestos a acompañarlos en esta aventura. Sólo una les ha dicho que lo hará. 
Pero esa estrategia, además de ilegal, terminará siendo un enorme error político, porque empezará a fracturar el bloque. Importantes referentes de la 4T ya le bajaron el pulgar a ese plan. Sectores del Verde Ecologista y el PT también han tomado distancia de la estrategia. El hecho de que solo 10 diputados acudieron al llamado a sesión el pasado jueves, es una señal de que hay un límite en esa alianza. 
Es lógico; si las tácticas del marybelismo se apoderan de ese grupo, comenzará a perder relevancia y justificación política. Ese límite que hay entre el argumento y la razón política, y la mera ambición por la caja, está a punto de ser cruzado.