¿El joaquinismo entendió que el 2021 es la interna de 2022?
Hugo Martoccia – Mesa Chica
Entre los muchos comentarios que dejó el Cuarto Informe de Gobierno de Carlos Joaquín, hay uno que cruzó todo el mundo político: la falta de un mensaje concreto y directo en cuanto al proceso electoral por venir, que no sólo involucra 2021, sino que en realidad es casi una interna para 2022.
Carlos Joaquín habló del proceso electoral en términos formales. Dijo que sería respetuoso y pidió a los actores políticos que se calmen. Lo más cercano a una posición política fue cuando dijo estar convencido que el tiempo por venir sería de varios partidos, quizá como un mensaje cifrado de que MORENA no se llevará todo.
Por una parte, son los mismos términos formales que usa el Presidente Andrés Manuel López Obrador. Pero el mandatario federal no deja pasar un día sin fustigar, de algún modo, a la oposición, y sin mandar un mensaje político claro y con tono abiertamente electoral. Algo así esperaban en el entorno más amplio de Carlos Joaquín.
Se sabe que en los próximos días inicia una encuesta que propusieron las dirigencias nacionales del PAN y PRD, para conocer el posicionamiento de sus posibles candidatos. No sólo medirá a los propios aspirantes del partido, sino también a otras figuras extra partidarias.
Esa decisión se tomó hace alrededor de un mes en la Ciudad de México, en un encuentro del que participaron, entre otros, los dirigentes nacionales de los partidos, el dirigente estatal del PAN, Faustino Uicab, y la senadora panista Mayuli Martínez.
Pero los acuerdos tomados parecen no avanzar al ritmo esperado. Se habló de armar una ambiciosa agenda política, que aún no ve la luz. En esa reunión, Mayuli reconoció su interés por la candidatura a la gubernatura en 2022. Quizá por eso ha reiniciado, desde hace algunas semanas, una mayor presencia en la agenda pública. Pero en un sector del oficialismo creen que hay que hacer mucho más que eso.
Allí aparecen las preguntas fundamentales. ¿Cómo mantener un alto perfil político si no se es candidato en 2021? ¿Cómo no desaparecer entre la furiosa campaña de MORENA y sus opositores? ¿Cómo evitar quedar totalmente fuera de los reflectores durante casi un año, mientras los otros candidatos avanzan?.
LA INTERNA DE 2021 EN MORENA
Aquí ya se ha dicho: en MORENA está muy claro el papel que la elección local y federal de 2021 jugará para la candidatura a la gubernatura en 2022.
También en esta columna se comentó que ese es uno de los aspectos centrales de la decisión que tomó la senadora Marybel Villegas para competir por la presidencia municipal de Benito Juárez. Los análisis que se hicieron fueron simples e irrefutables: ¿Cómo competir una candidatura a la gubernatura con Mara Lezama, si la alcaldesa gana la reelección?.
Ese mismo convencimiento impulsa a otros actores políticos del partido a moverse. El diputado federal Luis Alegre ya dijo en privado que si Mario Delgado gana la dirigencia nacional del partido, sus posibilidades de ser candidato en Cancún son muy amplias.
La diputada Reyna Durán da una batalla similar; Ericka Castillo se presenta como la suplente de Marybel en Cancún, pensando ya en su salida en 2022, y el senador José Luis Pech se mueve entre Playa del Carmen y Chetumal, con un objetivo de largo plazo similar.
LOS ALIADOS DE LA 4T
Hasta los aliados de MORENA ya forman parte de ese plan. La alcaldesa de Puerto Morelos, la verde ecologista Laura Fernández, ya presentó nacionalmente su currículum electoral, en busca de la diputación por el distrito federal 4 con sede en Cancún.
Electa y reelecta en Puerto Morelos, con el control total del municipio, del partido, de estructuras propias y ajenas, y con buenas relaciones políticas en un amplio espectro que va desde MORENA hasta el mismo gobernador Carlos Joaquín; Laura ve que eso no sólo es suficiente para la elección de 2021, sino que la dejaría expectante como la candidata natural que el Verde pondría en la mesa para la gubernatura en 2022.
El PT hace el mismo juego. Busca figuras en todos los municipios, pensando en ser cada vez más competitivo. Días atrás, en una reunión de petistas se habló de las candidaturas a la gubernatura en 2022. Hubo voces a favor de todos los candidatos visibles de la 4T, fundamentalmente de Mara, Marybel y Luis Alegre.
La comisionada nacional, Patricia Casados, los paró en seco. Un poco en broma y un poco en serio les dijo: “Cuidado ¿qué pasa si vamos con candidato propio?”. La idea de fondo es la misma: ser competitivos en 2021, y ya pensar en 2022. La comisionada ha sido muy clara hacia adentro del PT: “Yo vengo a ganar y a hacer crecer el partido, no a ser comparsa”.
Un digresión. El imán de la 4T es tan fuerte para 2021, que al PT se ha acercado ya una figura que ha rondado MORENA desde hace un par de años: la ex diputada priísta Susana Hurtado. Nadie quiere quedar fuera de la jugada ganadora.
LAS SEÑALES QUE SÍ ESTÁN EN EL JOAQUINISMO
Ese tipo de señales no están muy claras en el oficialismo estatal. Hasta ahora no hay un nombre firme para la sucesión de 2022, y si no hay alguien que dé la sorpresa en 2021, es difícil saber de dónde saldrá.
En un momento hubo un principio de plan de que la diputada local Cristina Torres compitiera en Solidaridad, y, si ganaba, pidiera licencia para competir por la gubernatura en 2022. En esta última elección las posibilidades no serían muchas, pero se haría con la salvaguarda de la presidencia municipal.
Pero ese plan ha cosechado problemas. Uno de ellos es la intención de la también diputada Lili Campos de competir en Solidaridad. Todo lo que se conoce como el equipo electoral del joaquinismo merodea en torno a ella. Le organizan reuniones con el PAN y con otros partidos, así como con organizaciones sociales.
Los demás municipios que gobierna esa alianza tienen rumbos dispares, pero más claros. Se descuenta la candidatura a la reelección de José Esquivel en Felipe Carrillo Puerto, y la de Nivardo Mena en Lázaro Cárdenas.
No hay certeza de que Sofia Alcocer vaya a la reelección en José María Morelos, pero lo mismo iría alguien del grupo. Victor Mas quiere reelegirse en Tulum, pero aún debe sortear algunos meses muy complejos en su administración. Está pagando, uno a uno, todos los errores que cometió.
En Cancún se mueve el vocero Carlos Orvañanos, por el PAN, y diputado federal Jesús Pool, por el PRD. Pero la lista es, en realidad, más larga, e incluye a otros panistas, empresarios, y hasta desprendimientos de otros partidos. De hecho, la lista es más larga que lo que autorizan los números de las encuestas.
Un dato que llamó la atención las últimas semanas fue la alta exposición pública de la titular de Sefiplan, Yohanet Torres. Se ha convertido en una suerte de vicegobernadora. Carlos Joaquín le tiene gran confianza personal, pero además mucho respeto profesional. Su hiperactividad mediática de las últimas semanas hace pensar que quizá la tenga en mente para algún cargo electivo.
Como se ve, el listado es amplio, pero no aporta mucho más de lo que hay en el presente. Y eso es un problema del joaquinismo para la sucesión. Nadie que quiera estar en la boleta del 2022, puede olvidarse de 2021.
Quizá, sin embargo, la verdadera batalla del joaquinsimo sea 2021, y la sucesión de 2022 se resuelva en otro lado; porqué no, en alguna oficina de Palacio Nacional, con la rubrica del propio gobernador.