El marybelismo apura su plan para destituir diputados, y volver a mandar en el Congreso
Hugo Martoccia – Mesa Chica
Pocos días atrás, un diputado suplente del Congreso de Quintana Roo recibió una llamada de un referente del marybelismo. En la conversación, le dijeron que estuviera atento, porque en cualquier momento le tocaría asumir el cargo de legislador titular. Le aseguraron que ese titular sería destituido de manera inminente por una maniobra legal que está en marcha.
El tema nos refiere a la columna escrita el pasado domingo en este mismo espacio. Allí, se explicó que la principal opción de un grupo de legisladores y operadores políticos ligados a la senadora Marybel Villegas y aliados momentáneos, es lograr “instalar” sucesivas sesiones del Congreso, en las cuales irán contabilizando las faltas de quienes no estén presentes.
Aquellos que tengan tres faltas consecutivas injustificadas, será destituidos de sus cargos por este periodo legislativo (así lo establece la Ley Orgánica del Congreso) y se llamará a sus suplentes para que asuman como diputados.
No se sabe exactamente cuándo se realizará este procedimiento, porque justamente una de las condiciones de esa estrategia es que las sesiones se realicen de manera privada, en un recinto alterno, que debería constituirse como una sede del Congreso.
Para eso, el marybelismo necesita de 14 diputados, que intentan buscar en el bloque de la 4T, junto a MORENA, el Verde y el PT. Sin embargo, hasta el momento sólo logran juntar alrededor de 10 o 12, según la circunstancia, y no les alcanza.
El problema es que sin 14 diputados, que son los necesarios para instalar una sesión, no hay forma legal, legaloide, o ilegal, de llevar adelante ninguna estrategia.
DE TODO UN POCO
Hay que aclarar que el grupo de diputados que ha escuchado, y, en algunos casos, aprobado ese plan, no son todos marybelistas. Más bien, los que son marybelistas son quienes han presentado la estrategia. Son un grupo de asesores legales cercanos a la senadora, al Verde Ecologista, y otros arrimados que hace mucho buscan ingresar de algún modo al presupuesto del Congreso, y se han sumado a la causa.
Los demás diputados están en el grupo por diversas razones, fundamentalmente por la idea de impulsar a Alberto Batún a la coordinación de MORENA, y, por consiguiente, a la presidencia de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jucopo).
Sin embargo, la estrategia legal es hechura competa del marybelismo. Nace del mismo grupo de asesores que al inicio de la Legislatura propuso al bloque de la 4T asumir con una ley ya derogada. Vale recordar sucintamente ese hecho, para entender los que nos espera.
El 3 de septiembre de 2019, cuando asumió la XVI Legislatura, el bloque de la 4T, siguiendo los consejos del marybelismo, asumió de acuerdo a la antigua Ley Orgánica, que ya estaba derogada. Por eso, se le dio a Edgar Gasca la Mesa Directiva, y se pensó en mantener la Gran Comisión.
A los pocos días debieron retractarse, ante la crisis política que se había generado por esa maniobra abiertamente ilegal, y el día 9 de septiembre la Legislatura asumió según la nueva Ley, que creaba la figura de la Jucopo, cuyo control se convertiría a la larga en el gran problema del morenismo.
Parece, sin embargo, que el pasado tiene aún más referencias en esta maniobra actual. La estrategia que se quiere poner en marcha ahora, alude también a la época en que el entonces gobernador Joaquín Hendricks, junto al Congreso, se juntaron para darle un “golpe de estado” al alcalde de Cancún, Juan Ignacio García Zalvidea, Chacho. Y la estrategia que éste utilizó para defenderse.
Repasemos brevemente esa historia, porque de allí nace la idea actual.
EL GOLPE CONTRA CHACHO
En 2005, la X Legislatura, con 17 votos a favor, decidió la desaparición del Ayuntamiento de Benito Juárez, presidido por García Zalvidea, y creó un Consejo Municipal, que se instaló en el Palacio Municipal.
Al tratarse de un claro “golpe de estado”, la estrategia de Chacho fue recluirse en su casa del Residencial Campestre, y allí se instalaron diversas y consecutivas sesiones de Cabildo, en las cuales se fue llamando a los titulares, y al no aparecer éstos (la mayoría de ellos habían pactado con el Gobierno estatal) se llamó a sus suplentes.
Con esa nueva integración del Cabildo, el alcalde presentó una controversia constitucional ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que emitió diversos resolutivos a su favor, que no fueron acatados por la autoridad estatal. Los resolutivos, todos, reconocían como alcalde a García Zalvidea y desconocían al Consejo.
Finalmente, en julio de ese año, la Corte ordenó, de manera directa, que el Consejo Municipal, a quien no reconocía autoridad, debía retirarse del Palacio Municipal, y entregárselo al alcalde.
Un dato nada menor es que la ministro ponente en aquella controversia ante la SCJN, fue Olga Sánchez Cordero, actual Secretaria de Gobernación del Gobierno Federal.
Como se ve, la estrategia del marybelismo tiene un dejo de aquella que realizó Garcia Zalvidea, con quien, por cierto, la senadora comenzó su carrera política.
SESIONES SECRETAS
Siguiendo una ruta similar, como ya se explicó, el marybelismo propone convocar en algún recinto alterno y secreto (el Congreso está cerrado por la contingencia) a tres sesiones consecutivas. La convocatoria la haría la Mesa Directiva.
Su objetivo es ponerle falta a los diputados que no vayan, y, en una cuarta sesión, hacer tomar protesta a sus suplentes. Apuntan a los suplentes de Reyna Durán, Fernanda Trejo y Ana Pamplona, fundamentalmente.
Por supuesto, el fondo del asunto es la presidencia de la Jucopo que, como ya se dijo, ha sido el gran conflicto del Grupo Parlamentario de MORENA desde el inicio de esta Legislatura.
Hasta el momento, esa estrategia política y legal no logra reunir el consenso necesario para darle formalidad, porque al menos dos de los suplentes que se han buscado no han aceptado la propuesta. Sin embargo, se espera que en las próximas horas se intente nuevamente poner en marcha esa estrategia, lo que pudiera derivar en una intensificación del conflicto del Congreso.
Por lo que se ve, al menos hasta septiembre, cuando cambie la presidencia de la Jucopo, no habrá paz en el recinto legislativo.