Hugo Martoccia – Mesa Chica
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Las decisiones del Consejo Nacional de MORENA sobre las reglas básicas del proceso interno para el 2027, dejaron muy clara la idea de que el partido (y, por consiguiente, la Presidenta) se reserva el derecho de tomar las decisiones que quiera para elegir candidatos. El aspecto central de esa postura, mas allá de la larga lista de lugares comunes en el documento votado, es que las encuestas, como siempre ha sido, utilizarán un intrincado sistema de puntaje por atributos y diversos aspectos. En síntesis: no ganará el que tenga mayor intención de voto, sino el que el partido decida que es su mejor candidato.
Volvemos a lo que siempre ha sostenido esta columna: MORENA elige por “valoración política”, y ésta depende de la Presidenta Claudia Sheinbaum.
Pero no se trata de un trascendido o de una especulación; es lo que dice el documento que se votó este sábado y fue presentado ante los consejeros. La primera fotografía de abajo establece claramente el proceso de Selección de los Coordinadores Estatales, que son los virtuales candidatos a gobernador, y que se elegirán el 22 de junio.
Para ese Método de Selección habrá una Convocatoria, que se publicará en breve, y luego habrá un Filtro para que quede un número máximo de seis participantes. Luego de eso, se harán las Encuestas. Y ahí está el punto central del proceso.
En el punto denominado Selección, dice el documento que esas encuestas serán para “conocer la aceptación ciudadana sobre los perfiles seleccionados, valorando su conocimiento y atributos” (honestidad, cercanía, trabajo territorial y compromiso con la transformación)”.
Y luego dice que “la persona que obtenga mayor puntaje de acuerdo con la metodología de la Comisión de Encuestas será nombrada Coordinadora de Defensa de la Transformación a nivel estatal, distrital o municipal”.
Como se ve, en ningún lado se habla de intención de voto, aunque seguramente se tomará como un factor más de los tantos a analizar. O sea, no habrá encuestas como tal, como esas que circulan todos los días en redes sociales y dicen quién va primero. MORENA ha decidido utilizar el sistema original de encuestas por puntaje de atributos, que le permite mover los números a su antojo.
Aquí un ejemplo.
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UN POCO DE HISTORIA
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En una columna de agosto de 2025, esta misma página anunciaba que no habría encuestas, tal como se las conoce, en 2027 (ver última fotografía de abajo).
En ese texto, se explicó cómo fue el sistema de encuestas que le dio ganadora a Mara Lezama a finales de 2021, para ser la candidata a gobernadora.
Como se puede apreciar en la segunda y tercera fotografías de abajo, se trata del mismo método que ayer se presentó: primero se hace una consulta sobre conocimiento y opinión, y luego se hacen preguntas sobre aspectos como honestidad, cercanía, conocimiento del estado o relación con MORENA.
(Obsérvese la concordancia con lo que se dijo sobre la encuesta de este año: “honestidad, cercanía, trabajo territorial y compromiso con la transformación”).
En total, se hacen alrededor de 15 preguntas diferentes que se integran en 9 ítems. Cada uno de esos ítems tiene un puntaje (entre 0.25 y 2.75) y el que tiene más puntaje total se queda con la candidatura.
Como se ve en la fotografía, en 2021 Mara sacó un puntaje de 7.25 contra 2.75 de José Luis Pech.
Para este año, se ha propuesto que una parte central del puntaje lo tengan aspectos como honestidad (que valía 1 en la encuesta anterior) y valoración positiva (que valía 2), y quitarle algo a ítems como “preferencia como candidato” o la “disposición a votar” por él, que antes tenían entre ambos 4.75; o sea, casi la mitad del puntaje total.
Eso quiere decir que aún ganando la encuesta “clásica” de salir primero en intención de voto, se puede perder la candidatura.
Se insiste: no lo dice esta columna, lo votó MORENA ayer en su Consejo Político.
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¿LA VALORACIÓN YA ESTÁ HECHA?
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Más allá de que ese método ambiguo de encuesta da para cualquier decisión, en el marismo se festejó mucho en las últimas horas. Se instaló ya la certeza absoluta de que Eugenio “Gino” Segura será el candidato. Y no parece, debe decirse, una idea que esté fuera de la realidad.
A todos llamó la atención, durante el evento del Consejo Político, el casi ruego del presidente de ese organismo y gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, para que se mantenga la alianza de la 4T.
“Ya no hay campañas color de rosa”, dijo, “en estas condiciones, la unidad no es un lujo organizativo, es una condición estratégica para enfrentar exitosamente el horizonte exigente que ya delinea el 2027”.
En ese contexto, ya hay quienes sostienen que más allá de lo que pase con la reforma electoral, el Partido Verde seguirá de aliado y mantendrá el enorme peso específico que tiene en Quintana Roo.
Y hay que decir que el método de encuesta propuesto le da lugar a cualquiera de los candidatos cercanos a Jorge Emilio a ganar sin demasiadas complicaciones. Cada uno de ellos lleva, de una u otra manera, al menos tres años de campaña, y pueden sumar los números suficientes para quedar primeros en esa encuesta. Por supuesto, con la venia de la Presidenta, que se ha guardado para sí esa última decisión.
En el marismo y en el entorno de Jorge Emilio creen que ese lugar está definido para Gino.
A la par de ello hay que decir que Rafael Marín también abona a esa expectativa. El Director de Aduanas le ha dicho al menos a cinco de sus principales colaboradores que ya le han informado que no será candidato a gobernador. Y no es, como se ve, la encuesta la que lo ha sacado de la jugada, porque ese formato de encuesta también lo podría ganar él. Sería una decisión política de Claudia Sheinbaum.
¿Por qué sigue diciendo públicamente que quiere ser gobernador? Porque va a jugar por Cancún, para él o para otra persona. Pero eso ya será un tema aparte, que se resolverá el 21 de septiembre, cuando se decidan esas candidaturas. Por cierto, también para esas candidaturas (y las de diputados federales y locales) habrá encuestas por “atributos”.
La única pregunta que queda en el aire, y que podría cambiar todo, tiene que ver con la Reforma Electoral. ¿En serio Claudia Sheinbaum va a permitir que los aliados le voten en contra, y aun así continuará el acuerdo con Jorge Emilio en Quintana Roo? La lógica política diría que no. Pero quizá ellos han visto números, o conocen circunstancias, que los demás no conocemos.
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(Fotografía Marco Peláez, La Jornada)
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