La paradoja de MORENA QR; su mejor momento y su hora más difícil
Hugo Martoccia – Mesa Chica
El presidente Andrés Manuel López Obrador goza de una altísima imagen positiva en Quintana Roo. MORENA es, en todas las encuestas, el principal partido en el estado. Además, es el único que tiene actores políticos y electorales con una clara apuesta hacia la sucesión gubernamental de 2022. Pero aún así, el partido empieza a analizar escenarios casi catastróficos para la elección de junio próximo.
Una mala elección no es, debe decirse, el principal escenario. Pero tampoco se descarta que el cisma interno que significaron las candidaturas a presidentes municipales, que continuará esta semana cuando se den a conocer los candidatos a diputados federales, realmente le pegue al partido en el corazón de su electorado.
Los enojos son muchos y variados, y el desencanto ha calado más hondo que nunca en el partido del Presidente. Sin capacidad de poner en marcha una “operación cicatriz”, porque simplemente no hay quien la realice, una parte del morenismo quintanarroense está huérfano y molesto.
Los 20 lugares que MORENA ha apartado en sus listas de plurinominales serán otro caos. Ya empiezan a circular versiones de que allí aparecerán nombres que generarán otra vez enojos y desplantes.
En los hechos, esa decisión de MORENA de apartar esos lugares es el fin de la decisión de candidaturas por tómbola, lo cual quizá no sea una mala noticia, pero es también la confirmación de que el partido cada vez cierra más sus decisiones en una nomenklatura centralista.
Las cosas han llegado a tal punto, que ya hay quien analiza un escenario nada improbable: que la 4T pierda 9 o 10 de los 11 municipios del estado, y que sólo pueda ganar Cancún y Puerto Morelos. ¿Será posible semejante debacle? Al menos, no es imposible, lo cual ya es una preocupación.
EL CASO CANCÚN
Si hay un municipio donde el lopezobradorismo se siente firme y sólido es en Cancún. Todos los números dan, hasta ahora, una reelección segura de Mara Lezama. Pero hay que decir las cosas como son: Mara tiene mucho a su favor, pero aún ni siquiera ha empezado a pagar políticamente lo que significa que el Verde Ecologista haya colonizado los principales lugares de su planilla.
Tarde o temprano, la suplencia de Ana Paty Peralta y la sindicatura de Pablo Bustamante serán tema electoral. No hay muchas vueltas que darle al caso: cuando Mara vaya por la gubernatura, Cancún volverá a quedar en manos de los verde ecologistas. Y eso habrá que explicarlo en campaña.
En el entorno de la alcaldesa, además, intentan detectar, “en tierra”, hacia donde se moverá la estructura de Marybel Villegas y de ese morenismo enojado. Se descarta que apoyarán a algún candidato de otro partido, ya sea Jesús Pool o Isaac Janix, para quitarle todos los votos posibles a Mara.
En ese contexto, a la alcaldesa le empiezan a criticar una cierta morosidad para que las decisiones que se toman en las mesas aterricen en las calles. Mara tiene desde hace un tiempo un sólido cuerpo de asesores de la Ciudad de México que va marcando su agenda y su destino político, pero ya hay quien dice que está costando más de lo prudente que esas decisiones se operen a nivel calle, donde realmente se ganan las elecciones.
¿Estos asuntos ponen en duda el triunfo de Mara? No hasta este momento. Ni la posibilidad de que una cierta estructura partidaria se vaya con la oposición, llega al punto de la preocupación. Pero nada puede dejarse librado al azar.
“Hoy no hay problemas, pero si esa estructura que anda suelta detecta que Chucho Pool es una opción real, ahí sí se puede complicar”, explica alguien que camina casi todos los días ese territorio.
En política no hay nada más unificador que la idea de una victoria, ni nada más destructivo que la expectativa de una derrota.
EL CAOS DE LAS PLANILLAS
En el CEN de MORENA analizan cómo cambiar de fondo la planilla de Laura Beristain. La alcaldesa de Solidaridad ha puesto nombres impresentables, que sabe que no van a poder mantenerse. El problema es que la única forma de hacer cambios es que el Ieqroo lo exija, por algún problema de legalidad, o que la persona renuncie. Y ese punto siempre es un problema aparte, como sucede en Othon P. Blanco, donde nadie cede su lugar para cumplir con la cuota de mujer joven.
La propia Laura Beristain está trabajando en el rearmado de su planilla, y hasta ha dejado la puerta abierta para sumar a alguien que le proponga Cristina Torres, pero hasta ahora la ex panista no quiere participar de ese proceso.
Los problemas de Laura, sin embargo, van más allá. Una persona que conoció su estructura y su estrategia electoral dio un dictamen contundente: “No tienen nada”, dijo. Han encontrado mucho desorden y muchos “brazos caídos” en lo que debería ser la estructura electoral de la alcaldesa.
La única buena noticia de la semana para MORENA ha sido el acercamiento de Jorge Portilla con Marciano Dzul en Tulum. Hubo algunos que pensaron que Portilla iba a terminar apoyando la reelección de Víctor Mas, pero quienes lo consultaron en las últimas horas se encontraron con un Portilla decidido a mantenerse en la 4T, y pensando ya en lo que hay que hacer en 2021 para estar listo para 2022.
PROYECCIONES
Más allá de las dudas y el momento particularmente difícil que vive el morenismo, en el partido hay una proyección básica que dice que la 4T mantendría Cancún, Othon P. Blanco y Puerto Morelos, y que tiene chances serias de ganar Isla Mujeres, Lázaro Cárdenas, Tulum, Bacalar y Felipe Carrillo Puerto. Solidaridad es la mayor incógnita.
El escenario pesimista, como ya se dijo, es que sólo se ganarán Cancún y Puerto Morelos, y se perderían todos los demás municipios, algunos por muy pocos votos. Por eso, aún así, MORENA y la 4T, con dolorosas derrotas a cuestas, serían en conjunto la primera fuerza política del estado.
Los que piensan así hablan con números en la mano. Dicen que en 2019 se ganaron 11 distritos, pero 10 de esos fueron en Cancún y OPB, y además, a la hora de sumar, MORENA solo obtuvo el 28% de los votos. Con sus aliados alcanzó el 40%. En ambos casos, muy lejos de ser la aplanadora de 2018.
La buena noticia que dan es que aún así, el lopezobradorismo quedaría firme y casi sin rivales para la sucesión de 2022, porque del otro lado no hay nada.
Sin embargo, debe decirse que los rostros de preocupación en varios integrantes de la 4T local, son un signo de interrogación a tomar en cuenta. En este espacio se ha dicho varias veces ¿cuantos errores y equivocaciones pueden soportar las marcas AMLO y MORENA? ¿El apoyo al Presidente será suficiente para cerrar todas las heridas? Esas preguntas se van a responder el próximo 6 de junio.