Mara pone orden al laberinto ideológico de su entorno
Hugo Martoccia – Mesa Chica
En la semana que pasó, hubo una tensa reunión en el equipo electoral de Mara Lezama. Entre otras cosas, se discutió cual debía ser el estilo de la campaña. Hay un sector que pide hacer hincapié absoluto en las propuestas, porque considera que eso es lo que la gente quiere oír. Son los que festejaron, por ejemplo, el anuncio sobre la pavimentación del Boulevard Colosio.
Otro grupo propone una campaña mas ideológica, a tono con lo que sucede en el país. Consideran que cada día que nos acerca al 6 de junio, va quedando claro que la elección va a ser realmente una suerte de plebiscito a Andrés Manuel López Obrador.
Pero el problema va mas allá de ese desacuerdo puntual. De fondo, se trata de dos concepciones diferentes de la política y la gestión pública, y esas dos concepciones conviven hoy en el entorno de la alcaldesa, cada vez mas amplio, diverso y complejo.
Aquí ya se ha dicho: Mara es hoy el centro de un proyecto político que convence a propios y extraños y suma cada día nuevos adeptos. Pero eso incluye que la diversidad ideológica que allí convive sea un potencial problema de corto, mediano, y largo plazo.
Si antes convivían en el entorno de Mara, por decirlo de algún modo, la izquierda y la derecha, ahora se ha sumando un nuevo bloque, que serían algo así como los pragmáticos. La mayoría ex priístas que tuvieron que ver, de una u otra forma, con los últimos tres gobiernos estatales del tricolor.
Podría decirse que ese sector le suma “peso político” al marismo. Hay operadores políticos y judiciales capaces, pero también hay mucho del PRI de los últimos años, el que se quedó sin ideologías. Por eso, quizá, algunos de ellos tienen más interlocución de la necesaria o prudente con sectores alejados o incluso enfrentados con el marismo.
Hay en ese grupo quienes desdeñan la ideología. Dicen que no se gobierna con ideas sino con acciones. Pero quizá olvidan que las acciones nacen de la mirada que uno tenga de la realidad. Y esa mirada tiene que ver con las creencias profundas de cada uno.
Ya hay varios ejemplos, en todo el mundo, de lo que sucede cuando los gobiernos reemplazan los libros de política con planillas de cálculo de Excel.
Los que creen en la campaña ideologizada dicen que no hay que hacer muchos análisis de oficina. Simplemente hay que salir a la calle. Hay zonas de Cancún donde la imagen positiva de López Obrador ronda el 80%. Esa es la gente que el 6 de junio saldrá a votar por el proyecto del Presidente, claramente ideológico.
Un grupo de operadores electores de Mara camina esas calles diariamente y está convencido de que esa zona de Cancún, mayormente humilde o de clase media baja, es profundamente lopezobradorista, y va a acompañar el proyecto de Mara y del Presidente.
NÚMEROS Y ALIADOS
La “operación cicatriz” de MORENA en Cancún la realizó la propia Mara en un principio, y, luego, con los ánimos calmados, fue delegando esas relaciones a su gente de confianza. El morenismo es un entramado complejo, pero ya hay un cierto orden para que cada liderazgo se encargue de su zona sin cruzarse con los demás.
El único grupo que no se ha plegado a Mara es el marybelismo, cada día más marginal, que lleva adelante una contracampaña contra la alcaldesa y el Verde, pero que se ha quedado literalmente sin mas poder que el que le prestan los medios de comunicación cuando amplifican su descontento. Cada vez representan menos en las calles y entre la gente.
La decisión del CEN de quitar a Jorge Parra de la secretaria general en el estado es un golpe letal a ese proyecto, que ahora sólo agita la bandera por un supuesto descontento por la alianza con el Verde.
¿La alianza con el Verde es un problema? Sí y no. Ideológicamente es difícil de sostener. Pero en los hechos, es un aliado fundamental del Presidente. El que no ha entendido eso, no entiende lo que esta pasando en el país. Y tampoco entiende que la polarización y la guerra política contra AMLO se acrecentará mas aún después del 6 de junio. AMLO necesitará aliados incondicionales los próximos tres años. Y el Verde lo será.
En el caso de Cancún, además, hay datos concretos de lo que esa alianza significa. El Verde tiene estructura y recursos, y va a aportar no menos de 20 mil votos al triunfo de Mara. No hay mucho que discutir.
Días atrás hubo en Ciudad de México una reunión de referentes de la política nacional, en donde se habló de la posibilidad de cambiar a Ana Paty Peralta como suplente de Mara, para poner a una morenista, y darle otro tono político a la planilla. Pero todos saben que será muy difícil de hacerlo. Es un acuerdo de muy alto nivel, y sólo allí se puede resolver.
Mas allá de todo, además, los números de Cancún son hoy muy favorables. Mara tiene alrededor de 15 o 20 puntos arriba del PAN-PRD, y con el 75% de la estructura electoral ya conformada y trabajando. “En los próximas dos semanas nos despegamos por completo”, dice uno de sus operadores electorales.
MARA, AMLO Y LA 4T
Cuando uno ve el escenario electoral desde ese lugar, no parece que haya (o que deba haber) realmente una disyuntiva sobre qué tipo de campaña hacer. Con sus matices y sus particularidades geográficas, el 6 de junio el país va a votar a favor y en contra del proyecto de Andrés Manuel López Obrador.
Mara es el referente más importante de AMLO y la 4T en el estado. Y ya ha dicho, una y otra vez, que su segundo gobierno será mucho más morenista que el primero. Entonces, lo que debe hacer es dejar muy en claro esos dos conceptos para su electorado.
No se trata de hacer una campaña sin propuestas, pero todas deben estar apuntaladas en ese contexto ideológico. Pretender sacar a Mara de un entorno tan simple y evidente, con la idea de una campaña electoral más ‘técnica” o “informativa”, podría ser un error fatal en un momento en el que no pueden cometerse esos errores.
En las ultimas horas alguien le consultó a la alcaldesa si esos vaivenes ideológicos de su entorno, compuesto por personajes tan disímiles, pueden ser un problema para la campaña o el proyecto.
Y Mara fue tajante:
“Yo se muy bien quién es cada persona, de dónde viene, y qué le encargo que haga y qué no voy a encargarle. Sólo pongo a la gente a trabajar en lo que es capaz. Pero el proyecto tiene bien claro el camino y el objetivo. Que nadie se confunda. El proyecto es consolidar la 4T en Cancún y en el estado, y la guía política es el Presidente. Yo estoy convencida de eso, y nunca voy a fallarle. Y así es y va a ser la campaña”.
En momentos como estos, de ajetreo, confusión, ansiedad, y alta tensión, esas palabras pueden ordenar varias cosas para quienes aun quizá no entendieron en donde están parados.