Cozumel es uno de los cinco municipios del país con sus finanzas más comprometidas, de acuerdo a la SHCP
Su deuda es casi igual a sus ingresos de libre disposición.
Este año se pagarán más de 55 MDP de intereses y amortizaciones.
Y a Pedro Joaquín le tocarán los tres años con mayor pago de intereses.
HR Ratings le bajó la calificación a la deuda con Interacciones, por subas en la tasa de interés.
(La Opinión)
La deuda será, sin duda, el mayor problema y reto que deberá enfrentar Pedro Joaquín Delbouis cuando asuma como presidente municipal de Cozumel, el 30 de septiembre próximo.
El último informe del Sistema de Alertas de la Secretaria de Hacienda y Crédito Publicó (SHCP) lo muestra con claridad.
La deuda de Cozumel es igual al 93.1 por ciento de sus ingresos de libre disposición, y por eso está en semáforo amarillo para la Secretaria.
Y el pago anual de esa deuda se lleva 10.7 % de esos ingresos. En ese ítem, el semáforo está en rojo.
Los números absolutos de la deuda impactan aún más. De acuerdo a esa información, Cozumel tiene dos prestamos, uno de 124 millones de pesos con Banobras, y uno de 316.7 millones con Interacciones.
Se ha pagado muy poco del capital de esos créditos hasta hoy, por lo que queda por pagar aún, entre ambos, alrededor de 425 millones de pesos.
En 2017 se pagaron 45,5 de intereses y 3.3 millones de amortización. Para 2018 se presupuestaron 55.3 millones de pesos por ambos conceptos.
Para que se dimensione lo que eso significa hay que ver cuanto ingresa anualmente a Cozumel.
El presupuesto de ingresos de 2018 es de 611.5 millones. Pero la mayoría de ello es gasto inamovible.
Por ejemplo, entre servicios personales y servicios generales (lo que mueve toda la estructura de la administración) están comprometidos 441 millones de pesos. Otros 100 millones se van entre materiales y suministros, transferencias e inversión pública.
Y a eso hay que agregarle la deuda de corto plazo, que según ese mismo informe oficial es de más de 215 millones de pesos.
Esa es la dimensión del problema. O se aumenta la recaudación de manera muy importante, para bajar el peso de la deuda sobre los ingresos. O simplemente se administra una suerte de mediocridad operativa y financiera.
Y, como se ha visto, la asfixia de la deuda impacta directamente sobre seguridad, servicios, y un largo etcétera.
BAJA CALIFICACIÓN
Pero aún hay datos peores. Si bien la información presentada por la SHCP fue publicada el pasado 31 de julio, corresponde a los datos del segundo trimestre de 2017. Después de eso, hubo más malas noticias.
La consultora HR Ratings publicó un informe el pasado 25 de junio, que baja la calificación de la deuda con Interacciones de HR BBB+ (E) a HR BBB (E) como “resultado, principalmente, del aumento observado en el pago de intereses ordinarios”.
La calificadora aclara que “actualmente, la calificación otorgada por HR Ratings para el Municipio está por debajo del nivel establecido en el contrato de crédito”.
Y deja un dato casi escalofriante: entre 2016 y 2017, la tasa de interés interbancaria de equilibrio TIIE pasó de 4.6 a 7.13, lo que sumado a la sobre tasa que se paga por la baja calificación, “ocasionó un aumento de 60.6% en el pago de intereses ordinarios de un año a otro”.
EL ORIGEN
El inicio de todo este problema fue el crédito con interacción, por 316.7 millones, que se contrató en noviembre de 2015, en la administración de Fredy Marrufo, y que se comenzó a pagar en mayo de 2017, ya en la administración de Perla Tun.
Ese crédito se terminaría de pagar en octubre de 2035.
El crédito tiene afectado el 75.75% del Ramo 28 Municipal. Ese es su peso real en las finanzas municipales.
EL FUTURO
De acuerdo a las proyecciones de HR Ratings, los próximos tres años serán los más complicados para el pago de ese crédito de Interacciones.
“En nuestras proyecciones de flujos, el mes de mayor debilidad sería noviembre de 2020”, dice el informe.
De acuerdo a la tabla de proyecciones, se pagarán 48.4 millones en 2019, 53.5 millones en 2020, y 62.8 millones en 2021. Luego, en 2022,comenzará a bajar el pago.
Un dato a tomar en cuenta es que ese pago sólo es por el crédito de Interacciones. A eso se le debe sumar alrededor de 15 millones más por el pago de intereses y amortizaciones de la deuda con Banobras.
Como se ve, todo un desafío de final impredecible.