Hugo Martoccia – Mesa Chica
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En las últimas semanas se han incrementado las consultas de los candidatos y candidatas locales a la sucesión del 2027 con los grupos que son referentes del poder de la 4T nacional. Todos en algún momento van a la Ciudad de México o buscan el contacto desde aquí, para encontrar un poco de luz sobre lo que puede pasar en Quintana Roo. Y todos, sin excepción, en algún momento han escuchado lo mismo: “Jorge Emilio va a tener mucho peso en la decisión”.
Eso no implica, por cierto, que el líder nacional del Partido Verde (Jorge Emilio González Martínez, para quien no lo haya identificado) esté por encima de la decisión que va a tomar la presidenta Claudia Sheinbaum o la influencia que pueda tener Mara Lezama. Pero quiere decir, como han oído todos los que hablan con los grupos de poder mas fuerte del país, que los acuerdos con el Verde son muy profundos y sólidos en Quintana Roo, y estarán sobre la mesa en cualquier decisión que se tome.
¿Qué significa eso en términos claros? Que la candidatura deberá acordarse con el Verde, en base a los acuerdos políticos (y los de más allá… sobre todo los de más allá) que están vigentes desde 2018. Quienes conocen al llamado “Niño Verde”, dicen que él ya opera pensando que Quintana Roo continuará siendo parte de su territorio político.
Esa situación tiene un correlato directo con los nombres que circulan para la gubernatura. De los seis nombres que hay en la conversación pública, ¿quienes hablan o pueden hablar asiduamente con Jorge Emilio?: Eugenio “Gino” Segura, Ana Paty Peralta y Estefanía Mercado.
Pero no hay que equivocarse por la pluralidad de nombres. Tampoco Jorge Emilio ha dado lugar a la duda; su candidato único es Gino. El líder del Verde es otro de los que no tiene Plan B, porque cree que ni siquiera lo necesita.
Si acaso la candidatura tuviera que mantener el género mujer, su opción es Ana Paty. Pero aceptaría a Estefanía Mercado, si fuese la elección de la Presidenta.
Los otros tres nombres en juego, Rafael Marín, Marybel Villegas y Anahí González, están muy alejados de él y sus intereses. Por distintas circunstancias y en distintos momentos, los tres se han enfrentado de una u otra forma al líder Verde.
Aunque hay que reconocer que hay algún cambio de fondo en esa situación. Cada uno de estos últimos tres ha mencionado varias veces en los últimos meses que si les toca la candidatura, saben que deberán sentarse a negociar con Jorge Emilio. Aunque, por supuesto, las condiciones serán otras y habrá que ver si se alcanzan los acuerdos.
El término “negociar” no es gratuito. Los acuerdos políticos con Jorge Emilio se definen en un par de minutos; los que pueden tardar más son los acuerdos económicos, los que realmente le importan, y ahí se toma su tiempo. Proyectos, concesiones, contratos…ahí está puesta su mira.
“Si a Jorge Emilio le garantizas sus negocios, no te va a molestar nunca”, comentó alguna vez una autorizada voz política del estado, que lo conoce muy bien. Visto así, eso puede hacer más fácil cualquier negociación. En política dicen que lo que se puede pagar, es barato. Y mucho más si trae como regalo una gubernatura.
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QUINTANA ROO Y/O SAN LUIS POTOSÍ
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Otra frase que se ha escuchado mucho en las últimas semanas en CDMX alude a los principales intereses del Verde para la elección del 2027: Quintana Roo y San Luis Potosí. Pero en este caso es una frase que abre una puerta diferente.
“Es Quintana Roo o San Luis Potosí; los dos no”, han dicho reconocidas voces del morenismo nacional, en referencia a los intereses del Verde. Pero para entender a fondo el tema, hay que saber qué significa, en este caso, la mención de San Luis Potosí.
Allí gobierna el verde ecologista Ricardo “El Pollo” Gallardo. Llegó al poder en 2021 rompiendo la alianza de la 4T; fue candidato del Verde con apoyo del PT y le pasó por encima a MORENA. Sacó 37% de los votos contra el 11% de los guindas, que quedaron en tercer lugar.
En 2024 “El Pollo” les repitió la dosis y volvió a dejar a MORENA en tercer lugar, pero esta vez con más saña. Hizo senadora a su esposa Ruth González con el 38.5% de los votos, y a la vez se lo acusa de operar para que el segundo lugar quedara en manos del PRI, en vez de sus “aliados” guindas, que llevaban de candidata a Rita Rodríguez, hermana de la actual Secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez. Por eso, MORENA no tuvo senador en ese estado.
Al gobernador se lo acusa también, junto a Manuel Velasco, de ser quienes operaron para que la reforma electoral contra el nepotismo que impulsó la Presidente no se aplique en 2027 sino desde 2030, porque la idea de Gallardo es dejar a su esposa como gobernadora.
Los que conocen toda esa historia dicen que justamente allí está la razón por la cual la presidenta no le dará otra vez San Luis Potosí al Verde. Los agravios de ese 2024 quedaron marcados. Tan en así, que Claudia lo menciona en su libro “Diario de una transición histórica”, en donde recuerda que su partido perdió una senaduría en ese estado.
Dice Claudia:
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“Debo decir que la elección en San Luis Potosí no fue sencilla. A lo largo de la campaña hubo distanciamiento entre el Partido Verde y Morena. Esa división nos llevó a perder una senaduría. La de minoría (…) Lo que ocurrió en San Luis Potosí fortaleció a la oposición. Es una lección que no debemos olvidar para la elección de 2027”.
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Pero también la Presidenta hace referencia a que la lección de ello es que los partidos de la 4T deben ir en unidad. El tema es cómo se construye la unidad en ese estado. ¿Será mediante un acuerdo para que el Verde vaya aparte con la esposa del gobernador y MORENA mire para otro lado y los deje ganar? ¿O Sheinbaum impondrá su poder y habrá alianza pero con candidata de MORENA?.
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EL IMPACTO LOCAL
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