Hugo Martoccia – Mesa Chica
.
Los senderos de la sucesión gubernamental de 2027 ya están muy marcados entre el marismo, con su candidato y sus candidaturas alternas, y la oposición interna, con más nombres propios que equipos. Pero hasta ahora no ha aparecido en el mapa del análisis político la posibilidad de que Claudia Sheinbaum construya su propia candidatura.
No es un hecho improbable. Días atrás en Sonora se dio a conocer que la Presidenta tiene un nombre elegido como candidato al 27 en ese estado, que no es el mismo que el del gobernador Alfonso Durazo. En el mundo político de aquél estado se dio por sentado que ese es el primer mensaje de Claudia sobre las 17 candidaturas del 2027. El mensaje sería: “los candidatos los pone la Presidenta”.
Otra versión que corrió muy fuerte en las últimas semanas, y que se atribuye a la dirigente nacional de MORENA, Luisa María Alcalde, es que la instrucción de la Presidenta es que las 9 candidatas mujeres que debería poner el partido, ganen su elección en el 27. Sería parte del legado político de Sheinbaum hacia las mujeres y el feminismo.
Si es así, el primer lugar donde se pondría una mujer candidata es Quintana Roo, el estado más competitivo que tiene MORENA entre los 17 en los que habrá elecciones, según los datos de los comicios de 2022, confirmados por variadas encuestas. Aquí, se sabe, MORENA no tiene oposición y es un triunfo seguro para la 4T
Hay que decir, también, que esa opción no es extraña en el marismo. Aun aquellos del entorno de la gobernadora Mara Lezama que consideran que Eugenio “Gino” Segura ya es casi gobernador, reconocen que lo único que podría modificar eso es la cuestión de género, que está fuera de todo control local.
.
MUJERES
.
¿Qué pasaría si se diera esa situación de que en el estado se mantuviera el género femenino para la candidatura? Lo primero que debe decirse es que Mara no pierde; las dos potenciales candidatas en ese caso, Estefanía Mercado y Ana Paty Peralta, son parte de su grupo. Pero también debe decirse que la situación no es la misma que con Gino.
Gino Segura es el marismo puro. Su triunfo garantiza que todo seguiría igual, quizá, quien sabe, hasta un par de años después de asumir. O al menos hasta que Gino se siente bien en La Silla y se de cuenta que no tiene porqué compartir el poder, algo que sucederá tarde o temprano.
Un digresión importante y en un momento propicio: no existen los gobernadores títeres (quizá alguna excepción y nada más); el que se sienta en La Silla más temprano que tarde siente el poder correr por sus venas y actúa en consecuencia. Esa es una lección que ha dado muchas veces la historia y que nunca hay que olvidar, pero todos olvidan.
Volvamos al tema central.
La pertenencia de Gino está clara, entonces. Las otras candidatas pertenecen a una forma lateral del marismo; hay cercanía y acuerdos con la gobernadora (de índole y alcances diferentes) pero no representan a Mara al 100 por ciento. Ninguna puede decirse parte del núcleo duro del marismo ni mucho menos.
Ambas tienen, además, muchas diferencias entre ellas, pero también una gran coincidencia.
Las diferencias son evidentes: sólo hay que ver sus estilos de gobernar, sus modos políticos, las batallas que libran sus gobiernos y la composición de sus gabinetes. Son dos formas diferentes (casi opuestas, se diría) de afrontar la política y la administración pública. Habrá que ver cuál de esas formas se acerca más a la personalidad combativa de Claudia.
La coincidencia es que cualquiera de ellas, si la Presidenta la “adoptara” políticamente, pasaría a ser la primera “claudista” del estado, por sobre cualquier otra pertenencia, marismo incluido. La razón es muy simple: ambas saben que Mara las deja caminar y moverse, y que las pone en la lista de candidateables, pero también ambas saben que no son sus candidatas ni lo serán.
Por eso, si Claudia decidiera, podría tener a su(s) propia(s) candidata(s) para el 2027 y con varias cosas a favor: se garantiza que ganaría la gubernatura una mujer; desarticula el enfrentamiento Gino-Rafa Marín, que podría lastimar a MORENA; deja conforme a Mara y también mantiene intacta la alianza con Jorge Emilio y el Verde, pero reordenando las piezas de ese acuerdo a su favor.
Un triunfo absoluto.
¿Heridos? Sí, habrá muchas y muchos, pero no de muerte. Se recuperarán.
.
ESPECULACIONES Y POLÍTICA
.









