Laura Beristain; el ocaso de una aventura política
Hugo Martoccia – Mesa Chica
Importantes referentes de MORENA repiten como un mantra una frase en las últimas semanas: “Este no es el camino”, dicen una y otra vez. La referencia es amplia, pero tiene mucho que ver con los pasos en falso que ha dado la Cuarta Transformación en Quintana Roo en los últimos tiempos.
El proyecto del Presidente Andrés Manuel López Obrador tiene todo el apoyo popular en el estado, pero sus referentes locales con algún poder institucional no dejan de equivocarse una y otra vez.
En ese universo sobresale el caso de la alcaldesa de Solidaridad, Laura Beristain. Ya ni los propios aliados creen que ese proyecto tenga algún sentido o permanencia. El gobierno municipal no tiene rumbo, y empieza a transitar zonas oscuras que encienden las peores alarmas.
Desde hace meses, un sordo rumor decía que en diversas áreas de las dependencias municipales existe un sistema de “cobro de derecho de piso” a las actividades comerciales. No es un derecho piso exigido por la delincuencia, sino por las autoridades. Ese hecho pareció quedar confirmado en la misma sesión de Cabildo en la que se aprobó una Ley de ingresos con aumentos varios a impuestos y derechos, que no generó más que inconformidades.
La regidora panista Samaria Angulo, que votó en contra de esa iniciativa, dijo, durante la sesión, que en Solidaridad están cerrando negocios por la caída de la actividad y por los cobros de derecho de piso de la delincuencia. Pero también hizo una denuncia más grave, y habló de los “cobros por fuera de algunas personas del Ayuntamiento”.
La denuncia alude a una supuesta red de funcionarios con una “cuota asignada” que se les debe pagar si los negocios quieren seguir abiertos y trabajar sin contratiempos. Se trataría, de confirmarse, de una situación gravísima, que pondría en jaque todo el proyecto de la presidenta municipal.
A ese posible hecho de corrupción se suma también la desorientación política y administrativa de la gestión. En poco más de un año, Laura Beristain ha cambiado a más de 50 funcionarios, y la mayoría en áreas fundamentales. La situación es siempre la misma: nadie sabe exactamente quién designa a los funcionarios y quien decide que se vayan. El informal triunvirato entre la alcaldesa y sus hermanos Juan Carlos y Luz María es un problema ya sin solución.
Hasta en el círculo más íntimo de la alcaldesa suceden esas inconsistencias. Hasta ahora, se le han contabilizado al menos cuatro “súper asesores”. Cada uno fue, en su momento, algo así como palabra sagrada alrededor de la alcaldesa. Pero ninguno duró más de tres meses en esa posición privilegiada.
EL DÉFICIT
La aprobación de la iniciativa de Ley de Ingresos en el Cabildo, dejó al desnudo todas las inconsistencias de la administración. A los repudiados aumentos en derechos e impuestos, se le suma la incapacidad del municipio para hacer sus propias cuentas.
Según se reconoció en esa sesión de Cabildo, hay un déficit de recaudación de 213 millones en 2019 con respecto a lo presupuestado. Se hicieron cálculos erróneos, y se tomaron como válidos ingresos extraordinarios de 2018 para la base de 2019, algo que suena muy poco profesional. Pero lo más extraño es que se mantiene la misma estrategia para 2020.
La iniciativa de Ley Ingresos 2020 que está en manos del Congreso no tiene desperdicio, porque muestra todas las fallas de la administración municipal, y su tozudez por mantener el mismo camino.
Veamos algunos casos concretos que dio a conocer el propio gobierno municipal:
En el caso del impuesto Predial, en 2019 se recaudará un 13% menos de lo presupuestado. El ISABI recaudará este año casi 15% menos de lo presupuestado. Y en Servicios en materia de desarrollo urbano se recaudará 37% menos.
Tan sólo en estos tres casos, el déficit de recaudación será de 180 millones de pesos.
Otros datos preocupantes se ven en “Alineamientos de predios y servicios catastrales”, 21% menos de recaudación; “Derechos por uso de la vía pública”, casi 14% menos; y “derechos del registro civil”, 27% menos.
Pero aún así, el gobierno municipal insiste en que en 2020 llegará a los 2500 millones de pesos de recaudación a los que no llegará, según ya lo aceptó, en 2019. La pregunta es, entonces: ¿Cómo lo hará?.
LOS NÚMEROS ALEGRES
Una parte de su estrategia incluye los repudiados aumentos. En el caso del predial, se espera recaudar alrededor de un 8% más en 2020, vía la actualización de tablas catastrales. Serían alrededor de 42 millones de pesos extra.
En el caso del ISABI, se incrementó un 50% la alícuota, por lo se espera recaudar un 17% más. En ninguno de los casos, sin embargo, se cubren los montos esperados en 2019, por lo que no se entiende cuál es la expectativa de recaudar más en 2020.
Y en los demás casos es aún peor, porque ni siquiera se da una razón de porqué podría entrar más dinero. En el caso de los derechos de desarrollo urbano, en el presupuesto de 2020, por ejemplo, se insiste en que se recaudarán 110 millones de pesos, cuando en 2019 se recaudaron 40 millones menos.
Lo mismo sucede con el Derecho de Saneamiento. El presupuesto para 2020 dice que se recaudarán alrededor de 225 millones de pesos, prácticamente lo mismo que se esperaba en 2019. Pero este año, la recaudación va 100 millones de pesos abajo de lo esperado.
En el caso de la multas es igual. Este año se recaudarán 40 millones menos de los esperado. Pero para 2020 se insiste con llegar a los 112 MDP que se quisieron recaudar en 2019.
Como se ve, el presupuesto 2019 fue un dibujo contable, y el de 2020 va camino a ser exactamente lo mismo. No se recauda lo que se dice, pero nadie tiene noticias de que los gastos disminuyan.
El gobierno de Laura Beristain sube impuestos y desconoce una de las máximas de AMLO, pero además no ataca ninguno de los problemas fundamentales del municipio. Es difícil imaginarse cómo va a hacer la alcaldesa para terminar sus tres años de gestión. En pocos meses más deberá pasar una prueba muy dura cuando su Cuenta Pública llegue a la Auditoria Superior del estado.
Si el presupuesto ha sido así de inconsistente, no es difícil imaginarse lo que puede ser esa Cuenta Pública.
MORENA Y SUS ERRORES
Lo de Laura Beristain, sin embargo, es apenas el peor signo de lo que está pasando en varias áreas de MORENA. En el partido ven que la situación política en Solidaridad es muy compleja, porque además de los errores propios, saben que el municipio es la prioridad absoluta del gobernador Carlos Joaquín en 2021.
En la elección del pasado 2 de junio, donde el panismo le dio una paliza electoral a Juan Carlos Beristain, quedó claro que ni la figura de AMLO puede con la mala imagen que tiene la administración municipal.
Pero más allá de Solidaridad, MORENA tienen otros problemas. La presentación de una iniciativa de reforma a la Ley de Movilidad “pro taxista”, firmada por varios diputados del partido, dejó muy en claro la distancia entre éstos y las bases morenistas.
Parece increíble, pero los diputados de MORENA tuvieron tiempo de proponer hasta un profundo cambio en la política pública de movilidad (que quieren entregar, sin rubor, al Sindicato de Taxistas) pero nunca se les ocurrió tratar temas como descuentos u otro tipo de ayudas a los sectores más necesitados, que son la razón de ser de su partido.
Mientras el Presidente López Obrador festeja la permanencia y profundización de sus programas sociales en el Presupuesto Federal 2020, los diputados locales de su partido confirman su pertenencia a un poder fáctico, y dos de sus municipios, Solidaridad y Othon P. Blanco, deciden que la mejor forma de gobernar es subir o crear nuevos impuestos.
Parafraseando a Carlos Slim y su consejo para la economía mexicana: La 4T requiere una urgente sacudida en Quintana Roo.