ALGO SE ROMPIÓ EN MORENA | El proyecto “candidato único” se amplía; el trasfondo de Cozumel y Chetumal

ALGO SE ROMPIÓ EN MORENA | El proyecto “candidato único” se amplía; el trasfondo de Cozumel y Chetumal
Hugo Martoccia – Mesa Chica 

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A 15 días de la elección del 1 de junio, ya no hay dudas de que una de las conclusiones centrales que dejó ese ejercicio es que en MORENA se rompió uno de los principales elementos ordenadores internos del movimiento, que era la palabra de AMLO, que ya no está. Los tropiezos de Durango y Veracruz, e incluso el caos de números de la elección judicial, donde hubo candidatos que aún sin ganar tuvieron gran cantidad de votos que nadie sabe de donde salieron, son señales de que el morenismo y la 4T han ingresado a una etapa diferente. 
La primera elección sin AMLO a la cabeza es también la primera en la cual el movimiento deja de estar conducido por una figura casi mítica, que con su sola palabra (a veces ni eso, a veces eran sólo gestos) podía disciplinar a todos. 
MORENA ahora se ha convertido en cualquier otro partido de izquierda, donde hay enfrentamientos internos, posturas ideológicas o políticas irreductibles, y, sobre todo, poca o nula disciplina ciega. Ni Andrés Manuel López Beltrán (antes llamado Andy; antes de la derrota, por cierto) pudo cambiar esa situación. Sus errores en Durango son los que llevaron al partido a la derrota, porque las bases no aceptaron la imposición ni la soberbia. 
Así lo dijeron los morenistas en redes sociales vinculadas directamente al movimiento. Otro mito roto: el de que era pecado mortal señalar los errores de la cúpula, porque provenían de la palabra de AMLO.
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CUARTO MUELLE 

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En Quintana Roo comienzan a comprender cómo serán las cosas de aquí en adelante. El caso de Cozumel es paradigmático. 
El Cuarto Muelle fue un anuncio que en su momento hizo el entonces Secretario de Hacienda federal, Arturo Herrera (el que imaginó junto a Carlos Joaquín el negocio del Puente Nichupté concesionado y de cuota, como un fabuloso negocio privado a 30 años) Era parte de las obras de infraestructura del país para la reactivación posterior a la pandemia del Covid, con una inversión de más de 500 millones de pesos. 
Hasta ahí no había polémica alguna. Pero todo cambió semanas atrás, cuando el tema se reactivó y los cozumeleños salieron en masa a quejarse. 
El sector empresarial de la isla le aseguró a MORENA que apoyarían con todo el proyecto, y que podían estar tranquilos. Pero apenas la 4T hurgó un poquito en el ánimo social, se dio cuenta de que es un suicidio político apoyar eso. 
Lo que pasa en Cozumel es simple: lo que con la ex alcaldesa Juanita Alonso eran errores, con José Luis Chacón es literalmente un caos. La 4T no sabe cómo va a hacer para mantenerse competitiva en los dos años que faltan para la elección (Chacón es un daño diario y continuado al proyecto) y la opción de que la Federación se empecine con permitir esa obra, pone en peligro absoluto la elección del 2027. 
La situación se volvió tan compleja que el verde ecologista Renán Sánchez Tajonar debió salir públicamente a oponerse al Muelle. Y es lógico: Renán seguramente va a ser el candidato de la 4T en la isla, pero si apoya el Muelle su proyecto se terminará antes de empezar. 
Y esa es otra señal de cómo ha cambiado todo. 
No hace falta ser muy imaginativo para pensar que apenas unos pocos meses atrás MORENA y la 4T simplemente hubiesen dicho que el proyecto va y punto. Sin discusiones. Era cuando los animaba el “espíritu de FITUR”, aquél que permitió que una comitiva inconcebible de funcionarios viajara a España a un espacio donde el 90% de ellos no tenía nada que hacer más que mostrar sus compras, sus restaurantes de lujo o sus itinerarios turísticos. Eran los tiempos donde los morenos repetían a coro: “Podemos hacer lo que queramos. La oposición no existe; nadie nos puede ganar una elección”. 
¿Qué pasa si el Gobierno Federal dice que la obra va y punto? Seguramente, las imágenes de gigantescas estructuras de concreto destruyendo el arrecife generarán indignación en Cozumel y más allá. Y no será como el Tren Maya. Se reitera: a la 4T ya no se le perdona todo.
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OTHÓN P. BLANCO Y EL DESTINO DE YENSUNNI 

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En los últimos meses, diversos actores políticos y referentes de MORENA han realizado análisis con respecto a la situación de Chetumal y Othón P. Blanco. Los resultados son lapidarios: dicen que la alcaldesa Yensunni Martínez es una figura política ya sin posibilidad alguna de levantar su imagen de aquí al fin de su mandato, y con ella se van casi todas las chances de que la 4T repita en ese municipio.
A Yensunni no sólo la culpan de lo que hace o no hace, sino también de haberse sostenido en el poder “a la mala”. Pero el tema es que esa valoración alcanza a MORENA y hasta empieza a rozar a la propia Mara Lezama.
Para evitar que esa plaga se extienda, lo primero que le dijeron a la gobernadora es que evite en todo lo posible la presencia de Yensunni a su lado. Pero tampoco es algo que se pueda manejar tan fácilmente. Al fin, es una alcaldesa del movimiento y hay formas institucionales que guardar. 
Antes de eso se había barajado la posibilidad de que la alcaldesa simplemente renunciara a su cargo, e intentar rehacer la relación con la sociedad con algunas caras nuevas. Pero cuando le acercaron la idea a Yensunni, dijo que ella se quedará pase lo que pase. Y la idea no es sacarla en medio de un caos político, que en nada ayudaría a reconstruir la relación con los othonenses. O sea, una trampa sin salida aparente. 
Hacia el 2027 el problema es aún mayor. Hasta el momento, no hay nadie que pueda asumir la bandera de MORENA. Los guindas se encargaron de acabar con gran parte de sus figuras, y la secretaria de Educación, Elda Xix, no logra hasta ahora ocupar ese espacio, porque también es vista como parte del mismo equipo. 
Ahí hay otra señal de que MORENA no hace lo que quiere ya. Las culpas que se señalan son las de la mala gestión, pero también el error de repetir como candidata a alguien que ya no podía serlo, porque no estaban las condiciones políticas para imponerla. Un remanente de aquellos tiempos donde todo se podía hacer sin tener que rendir cuentas a nadie. En ese sentido, Chetumal fue una especie de avanzada de lo que en MORENA se rompería poco tiempo después en todo el país.
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EL FACTOR ESTEFANÍA 

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Una de las primeras personas que parece haber leído el cambio profundo en la situación es la propia Mara. La gobernadora tiene acceso de primera mano a los variados descontentos que quedaron en todo el país después del 1 de junio. Y seguramente entiende que Quintana Roo no está ajeno a esos vaivenes. 
En ese contexto debe analizarse la estrategia de dejar que se mueva por el estado la alcaldesa de Playa del Carmen, Estefanía Mercado. En los hechos, se trata de un cambio importante al proyecto “Gino candidato único”. Los nuevos tiempos de la política fueron desmontando esa narrativa, que era difícil de sostener. 
El hecho de que del otro lado del morenismo se mueva alguien como Rafael Marín, o incluso Marybel Villegas y Anahí González, obligó a que el marismo ponga otra carta sobre la mesa. 
No hay que equivocarse: eso no significa que Eugenio Segura no sea el principal candidato del marismo; eso no ha cambiado. Pero eso significa que ese colectivo político ha ampliado sus márgenes de maniobra. Estefanía caminará en paralelo a Gino, mientras Ana Paty continuará consolidando su imagen en Cancún. 
Ese armado de tres puntas, con enorme respaldo político e institucional, es mucho más sólido que el proyecto de un candidato en solitario, que, como ya se dijo aquí, podría llegar a anularse con Rafa Marín y dejar al proyecto huérfano. Más nombres en danza puede significar diversificar la atención, pero también diversificar las críticas y rencores. Al final, parece una mejor opción para todos. 
Lo más importante de todo es que cada uno de estos temas aquí tratados (elección 1J, Chetumal, Cozumel y Estefanía) demuestran que hay algo que se rompió entre las bases morenistas y sus liderazgos.
Eso no quiere decir que la oposición haya avanzado algo. Más bien quiere decir que MORENA y la 4T ahora sí pueden encontrar una oposición interna realmente peligrosa.