Hugo Martoccia – Mesa Chica
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La fotografía de Andrés Manuel “Andy” López Beltrán con Julio Durán en la primera reunión de coordinadores para afiliaciones de MORENA en Cancún, se convirtió en la imagen más polémica de los últimos meses para el morenismo quintanarroense, que entendió (o debería hacerlo) que la principal ideología para el 2027 será el pragmatismo, y así se van a construir candidaturas y proyectos. Se los acaba de decir, sin ambages, el hombre fuerte de la 4T en México.
Lo primero que hay que decir, sin embargo, es que a nadie debe sorprender esa fotografía. En esta misma columna la semana pasada se dijo que más allá de quién se quedara con el nombramiento formal de la coordinación de afiliaciones (posición que le dieron a Cristina Batún) esa tarea sería de Julio Durán. También se explicó que el ex priista se ganó ese lugar por su trabajo en la coordinación de la campaña de Claudia Sheinbaum, que sacó mas de 600 mil votos en el estado.
Hubo quienes trataron de encontrar en los hechos la mano de Mara Lezama. Y quizá allí esté; al fin, son los gobernadores los que deben financiar gran parte de esa campaña de afiliación. Pero también hay que despejar un poco la cabeza de las telarañas ideológicas y de los prejuicios y los lugares comunes.
Nadie puede pensar seriamente que Andy va a sentar a su lado a Julio Durán sin saber quién es y lo que había pasado días atrás en el Consejo estatal de MORENA. Y mucho menos si el propio Andy se encarga de difundir la fotografía, como sucedió. El secretario de Organización de MORENA ha demostrado un manejo muy fino de ese tipo de mensajes políticos. Y el mensaje aquí fue más que claro.
La mejor forma de analizar esto, entonces, es por los caminos de la lógica. Hay tres versiones sobre el tema, que no son excluyentes ni tan distantes una de otra.
Una dice que la fotografía fue una suerte de baño de realidad para el “morenismo puro”, que quizá había puesto demasiadas expectativas en el hijo de AMLO para lograr espacios en el estado.
Otra versión va más allá y dice que esto no fue más que un gesto de pragmatismo absoluto de Andy; una señal inequívoca de que el triunfo de 2027 se debe construir, antes que nada, con una maquinaria electoral eficiente, y para ello habrá que echar mano de lo que hay. Por supuesto, en la fila de los mejores operadores electorales del estado y el país, casi todos los primeros lugares son para ex priístas.
Una tercera versión, muy ligada a esta última, sostiene que Andy construye ese andamiaje electoral con lo que tiene hoy, pero eso no significa necesariamente que las cosas se vayan a mantener con el paso del tiempo.
Hace ya algunas semanas, un morenista fundador le planteó a Andy un breve escenario de la situación actual en el estado. Le dijo que a pesar de ser gobierno no hay estructura propia, y que cada elección hay que salir a pagársela al Partido Verde, que luego se la cobra con espacios políticos.
“Lo sabemos, y a eso venimos”, le respondió Andy.
En síntesis, este año hay que juntar 153 mil afiliaciones en Quintana Roo, y el indicado para coordinar esa tarea es Julio Durán. Más adelante se verá.
Como sea, más allá de las diversas miradas y lecturas, quedó en el aire una cierta sensación de ambigüedad; un “todo vale” que modera mucho las expectativas que hay en la base lopezobradorista sobre lo que Andy López Beltrán puede hacer para limpiar el movimiento de priístas y verde ecologistas.
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PRAGMATISMO Y ESTRUCTURA
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La confusión que se generó en las bases morenistas por esa reunión de la que aquí hablamos, tiene que ver con las palabras que el propio Andy López Beltrán había dicho en otras ocasiones.
Fue el Secretario de Organización de MORENA el que dejó entrever en los últimos meses, de manera clara, que no le gustaba del todo la composición del morenismo quintanarroense. Fue él quien dijo que había mas verdes de los que quisiera, y también fue él el primero que dijo que se iba a activar políticamente a Rafa Marín en el estado, para buscar equilibrios.
El fondo del asunto entonces sería: ¿Las acciones de Andy de esta semana contradicen sus palabras de ayer? No del todo. O no hasta ahora, al menos.
La realidad es que una cosa es utilizar a ex priístas para armar una estructura electoral (algo que se hace en todo el país con figuras muy polémicas) y otra muy distinta es entregarles el partido con candidaturas y todo.
En ese sentido, también debe decirse, Quintana Roo es uno de los estados donde esa frontera está menos clara, y quizá el caso Julio Durán hubiese servido como testigo de que algunas cosas comenzarían a cambiar. Pero, se reitera, el líder del morenismo nacional dejó en claro que para él también lo primero es ganar como sea y con quien sea.
Pragmatismo, que le dicen.
Además, hay quien le suma a esto una mirada más amplia y global. Dicen que con lo que se viene en el país con la guerra comercial, política y quien sabe que más de Donald Trump, que apenas comienza, es el peor momento para que MORENA se ponga muy puro. Más bien requiere de todo lo contrario.
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PRAGMATISMO Y CANDIDATURAS
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