Gubernatura de 2 años ¿Mara 2022 – Miranda 2024? ¿O un as contra Marybel?
Hugo Martoccia – Mesa Chica
La propuesta del diputado del PT Hernán Villatoro para que en 2022 se vote una gubernatura de dos años, cimbró a la clase política quintanarroense esta semana. La iniciativa pasó por todos los estadios políticos y emotivos: sorpresa, duda, enojo, indignación. Luego encontró una motivación, y se tomó, primero, como un mero delirio de ambición y poder, pero al final quedó guardada como una potencial y riesgosa estrategia.
En términos simples, la iniciativa propone que la próxima gubernatura dure de 2022 a 2024, y que en ese año se vote de nuevo a gobernador, de manera coincidente con la elección federal de Presidente, senadores y diputados, además de Ayuntamientos y diputaciones locales.
El principal damnificado es, en principio, MORENA, el partido que tiene todo para ganar en 2022, y que tendría así un mandato de sólo dos años. Pero hay más que eso de trasfondo.
Cuando la iniciativa se presentó en el Congreso, todas las partes involucradas comenzaron a buscar razones y responsables. En el PT fueron los primeros sorprendidos, a pesar de que la idea surgió de sus filas. En el partido quisieron saber porqué sus tres diputados firmaron esa iniciativa, de la que nadie más tenía noticias.
Alguien debía explicar porqué se ponía en riesgo la alianza con MORENA, en un momento donde ciertamente la relación entre los dos partidos, aún en el ámbito nacional, está más tensa que nunca.
El diputado Roberto Erales fue sincero: la firmó sin conocerla, sólo para apoyar a Villatoro, que se lo había pedido de manera específica. Algo similar respondió Ana Pamplona. Fue cuestión de unas pocas consultas para que decidieran desistirse, y dejaran sólo a Villatoro.
Pero el impacto ya había surtido efecto.
EL FACTOR VERDE
En MORENA la reacción fue inmediata. El enojo se sintió en todo el arco político morenista, que, se sabe, es muy diverso. Fue de Mara Lezama a Marybel Villegas, y de José Luis Pech a Luis Alegre.
“Así es imposible pensar en una alianza”, dijo alguien que tiene mucho peso propio en el partido de AMLO, con respecto al PT.
Pero la versión que tomó fuerza en el Congreso, dejó aún más dudas. Según la reconstrucción de los hechos, la iniciativa tiene origen en un acuerdo entre Villatoro y el presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, el diputado verde ecologista Gustavo Miranda.
Allí se dijo que Miranda impulsa, o piensa, en un plan Mara 2022 – Gustavo 2024. Pero ese potencial plan tendría implicaciones complejas en la relación actual de ambos partidos.
Se supone que Gustavo representa la voz del dirigente nacional Jorge Emilio González Martínez. Hace pocas semanas el llamado “Niño Verde” estuvo en Cancún y le refrendó en persona su apoyo a Mara Lezama para la reelección en 2021 y la gubernatura en 2022. “¿A que están jugando entonces?», se preguntaron, bastante molestos, en el entorno de la alcaldesa.
Del otro lado del abanico político morenista fue el diputado Edgar Gasca, cercano a Marybel Villegas, el que saltó contra la iniciativa y su contexto. Gasca dijo claramente que la iniciativa era en contra de MORENA, y que ponía en duda la intención del PT y la potencial alianza entre ambos partidos.
¿LA MANO DEL JOAQUINISMO?
En el entorno del gobernador Carlos Joaquín se apresuraron a desligarse de la iniciativa apenas se conoció. “Ya hay homologación de las elecciones estatales y federales en la legislación actual; no tiene sentido esa iniciativa”, dijo un referente del oficialismo.
Es cierto. Esa homologación fue votada en la pasada Legislatura, y allí estaba representado el oficialismo. Sería difícil explicar porqué habría que cambiar lo que se votó entre todos hace tres años. Según ese sector, eso no va a suceder. Hay que decir que hasta en el Grupo Legislativo del Verde Ecologista se deslindaron de esa iniciativa.
Sin embargo, se sabe que en al menos un sector del joaquinismo, con acceso directo al gobernador, esa idea ya venía analizándose con cuidado.
Ese es el problema real de una idea de este tipo: que abre una Caja de Pandora.
AL INFINITO Y MÁS ALLÁ
Hagamos política ficción. Hoy todos en la 4T están en desacuerdo con una gubernatura de dos años en 2022. Pero ¿que pasará cuando MORENA tenga un candidato o candidata? ¿Que hará el otro sector? Se sabe: para un morenista no hay peor enemigo que otro morenista. Véase si no la guerra mediática sin límites a la que están sometidos sus principales referentes, atacados por sus propios compañeros de partido.
Por tomar un ejemplo. Si la candidata es Mara ¿el marybelismo sostendrá su férrea postura contra la iniciativa? Hagamos el ejercicio de cambiar el nombre propio de la afirmación, y el ismo de la pregunta, y verá que todo sigue igual. Cualquier nombre en cualquier circunstancia es siempre lo mismo. En ese escenario de todos contra todos, también todo es posible.
Un referente político del estado dijo que más allá del destino de esta iniciativa en particular, ha quedado instalado el tema. “No urge tratar la iniciativa. Se va a acomodar en su momento, con la coyuntura adecuada”, dijo, casi advirtiendo lo que puede significar.
Volvamos a la política ficción. Si Marybel se encaminara a ser la candidata de MORENA para 2022 ¿no se tentaría el joaquinismo, junto a varios sectores políticos del estado, de ponerle un límite corto a su potencial gubernatura?.
Otra vez, en donde dice Marybel ponga el nombre que quiera y los adversarios que quiera, y verá que la Caja de Pandora está a punto de abrirse. O ya se abrió.
Hoy, los 17 votos de diputados que hacen falta para esa aventura electoral no están. Pero podrían estar si la clase política eventualmente se encolumna detrás de un enemigo común. Al fin, en esta Legislatura todo es posible.
Hace años algo así sucedió. El Congreso intentó desaparecer el Ayuntamiento de Benito Juárez sólo para sacarse de encima un rival político. Como se ve, no sería la primera vez que la política quintanarroense buscara dirimir su diferencias en el fango.