Mara confirma que Gino es su candidato ¿Podrá lograrlo sin que se rompa MORENA?

Mara confirma que Gino es su candidato ¿Podrá lograrlo sin que se rompa MORENA?
Hugo Martoccia – Mesa Chica 

.

Un espacio absolutamente ajeno a la política como lo es la feria turística FITUR, de Madrid, dejó algunas de las consideraciones políticas más importantes de las ultimas semanas. Una es que una parte importante de la cúpula morenista que hoy ostenta cargos públicos ha perdido el piso y la conexión con la gente. La otra, quizá mas trascendente (porque los primeros aludidos son fácilmente intercambiables) es que el proyecto de Eugenio “Gino” Segura como candidato único al 2027 está firme y vigente y no va a modificarse ni frenarse. 
Esa última idea quedó en claro con la agenda de Gino en Madrid. El senador apareció al lado de la gobernadora Mara Lezama en los momentos justos. Gino no “acaparó” a Mara, como en otras actividades públicas (esa etapa de placeo parece haber terminado) pero apareció a su lado en los eventos más formales de la gobernadora. 
Por ejemplo, estuvo en la reunión con MSC Cruises “para construir alianzas estratégicas que fortalezcan el suministro y el abastecimiento en el Caribe Mexicano”, según palabras de la propia mandataria estatal.  
Y también en la reunión de Mara con Altagracia Gómez, presidenta del Consejo de Desarrollo Económico Regional y Relocalización, y la principal operadora de Claudia Sheimbaum ante el empresariado nacional, nada más y nada menos.  
El mensaje fue nítido: en los eventos de relumbrón, todos pueden aparecer en la fotografía (hasta los que no tenían nada que hacer en FITUR; o sea, el 80% de la numerosa comitiva que fue) pero en los eventos más formales de gestión y poder, como estas reuniones donde se definen líneas estratégicas para el futuro del estado, sólo aparece Gino, el futuro gobernador.  
Otra vez Mara utilizó el mismo formato que ha venido utilizando desde el inicio del año pasado, cuando Gino apareció como sucesor natural. Esto es, no se trata sólo de un candidato, sino que hay una lenta transferencia de poder hacia el senador. Aquí ya se dijo; Gino ha ido colocando gente propia en diversos espacios de la administración pública, y con él directamente se operan ya muchas cosas del poder. “Le concesionaron toda la parte administrativa del gobierno”, dijo un morenista que merodea en lo más alto del poder. 
¿Esto es bueno para Mara? En el entorno de la gobernadora evidentemente creen que sí; allí se gestó esta estrategia. Pero esta columna es de la vieja escuela y cree que no, que el Poder, con mayúsculas, nunca se comparte. Y no se comparte porque eso implica serios riesgos. 
Pablo Boczkowski, profesor de Northwestern University dijo alguna vez: “La gestión requiere de equipos, pero el poder se ejerce en soledad”. 
¿Y por qué se ejerce en soledad? Porque a la larga, así se juzga a quien lo ejerció; en soledad. 

.

PROYECTO MORENA 

.

Parte de esa trasferencia de poder se da en MORENA. La decisión de que Julio Durán coordine los trabajos de afiliación en el partido es parte de eso. Más allá del nombramiento de Cristina Batún en esa posición (otra incondicional absoluta de Mara) Durán será el encargado final de ese trabajo, porque es quién tiene la información y la capacidad de operación para hacerlo, apoyado desde el vértice del poder y con el encargo de apoyar a Gino. 
El ex priísta ya hizo ese trabajo en la campaña de Claudia Sheimbaum y muestra como resultado los más de 600 mil votos conseguidos. Es de la más absoluta confianza de Mara, y todo pasará por él, más allá de cargos y membretes. 
Y ese trabajo dejará en sus manos el frondoso padrón de más de 150 mil afiliaciones que tendrá MORENA a fin de año. Eso significa que aún si desde la dirigencia nacional se decidiera que la candidatura de 2027 se dirimiera en una elección interna abierta, Gino tienen todas las de ganar, porque tendrá en sus manos las afiliaciones de MORENA. 
E incluso tendrá en sus manos todo el aparato estatal y la estructura morenista, que, de hecho, no existe como tal. O mejor dicho, no le corresponde a MORENA. Muchos han oído, allá en la cúspide del poder, la frase repetida una y otra vez de que MORENA no tiene estructura; toda es de Mara o del Verde. 
Bueno, todo eso operará para Gino. 
El tema entonces es qué puede oponer el resto del morenismo a semejante aparato. Parece que muy poco. Los movimientos políticos que ha hecho Rafael Marín encendieron una llama de esperanza en ciertos sectores, pero hay pocas chances de enfrentarse a una maquinaria de ese nivel sin un apoyo de un nivel parecido. 
No para ganar, al menos. Quizá sí para forzar algún tipo de negociación de cargos, pero todos por debajo del de Gino, el cual, para el marismo, ya está decidido. 
Aún así, hay señales en la estructura institucional del morenismo que deberían generar alguna reflexión en Mara y los suyos. 
Algo no funciona bien cuando un partido hegemónico, sin oposición ni contrapesos políticos ni institucionales, debe esconder hasta último minuto la sede de una sesión de su Consejo Estatal (donde se supone que deben estar representadas todas las corrientes internas) para evitar protestas de un pequeño grupo opositor. Más cuando ese grupo opositor, al final, te hace cambiar tus decisiones, aunque sea sólo de forma y no de fondo. 
El problema real es que nadie del “morenismo oficial”, excepto la gobernadora, puede dar un debate sólido contra opositores internos ni externos para defender sus ideas o propuestas. Entonces, lo mejor es esconderse hasta último minuto, como hacen en el Congreso. O hasta que venga la gobernadora y lo resuelva, como sucedió este domingo. 
Un dato interesante: Jorge Sanén, uno de los principales operadores de Mara, quien habla por ella en todos lados, es justamente el presidente del Consejo de MORENA y del Congreso, los dos espacios donde nadie sabe debatir. 
Es evidente que el marismo no tiene ni remotamente la estatura de su lideresa. Y ese es un gran problema a futuro. Porque a Mara se la juzgará no sólo por lo que ella haga o no haga, sino también por su legado político. 
Félix González Canto puede decirle mucho al respecto. 

.

¿SE ROMPE? 

.

Quizá el mayor problema que podría enfrentar Mara es un potencial rompimiento de MORENA. Ese es hoy el gran problema del partido, incluso nacionalmente. Lo han dicho hasta el cansancio Luisa María Alcalde y Andy López Beltrán, que ven las grietas desde arriba. 
Y lo que sucedió este domingo en el Consejo Estatal de MORENA muestra esa fisuras y hasta dónde pueden llegar. Por primera vez desde que es gobernadora, Mara sintió un límite, y tuvo que poner un alto a una decisión ya tomada. Tuvo que cambiar todos los nombres que ya había decidido como coordinadores de afiliación (fundamentalmente el de Julio Durán) porque se le iba de las manos la situación.
No es un dato menor. Porque es claro que Mara sintió que ahí hay un límite, y ese límite quizá es el rompimiento del partido.
Hace ya algunas semanas en esta misma columna se planteó que Mara Lezama había seguido una camino diverso al de Andrés Manuel López Obrador para su sucesión. AMLO puso en la jugada a 4 corcholatas, mientras que la gobernadora se decidió por un candidato único. Hasta ahí, no hay una opción mejor a otra. El tema está en las razones y los resultados. 
AMLO metió a todas las corcholatas porque si no se le rompía el partido. El presidente quería a Claudia Sheinbaum como su sucesora, pero no podía simplemente dejar de lado a todos lo demás. Entonces, tomó la polémica decisión de fragmentar el poder. Claudia quedó de presidenta, pero convive con sus enemigos Ricardo Monreal, Adan Augusto, Gerardo Fernández Noroña y Marcelo Ebrard.  
Cada uno de ellos es un dolor de cabeza especial para la Presidenta. Pero eso es la política. No hay soluciones mágicas.
Mara no quiere eso para Gino. La idea es mantener el mismo poder absoluto que hoy tiene ella, y, en todo caso, si el futuro gobernador debe compartir con alguien el poder, que sea con la misma Mara. Ese es el plan. Nadie más tiene lugar en esa estrategia.
En síntesis, se trata de cumplir el sueño de todo gobernador o gobernadora: trascender su sexenio y consolidar un poder transexenal y, si es posible, eterno. Nada nuevo. 
Hasta ahora nadie lo ha logrado. Pero también hay que decir, en honor a la verdad, que Mara ha alcanzado muchas cosas que parecían imposibles. Quizá ésta sea una más de sus hazañas políticas. 

.

.