Marybel va por Cancún, y en esa interna definirá la gubernatura con Mara
Hugo Martoccia – Mesa Chica
Hace unos pocos días, la senadora de MORENA Marybel Villegas, recibió la confirmación de una estrategia que se venía pensando y planeando desde hace un buen tiempo. Los referentes nacionales a los que ella escucha le dijeron que debe ir por la candidatura a la alcaldía de Cancún en 2021, como un paso previo al objetivo final, que es la candidatura para la gubernatura en 2022.
La estrategia se basa en un dato que en MORENA nacional consideran un hecho: quién gane Cancún será la candidata o el candidato del partido para 2022, y se quedará con la gubernatura del estado.
Ante ese escenario, el grupo nacional que apoya a Marybel le dijo que no puede mirar la elección de 2021 desde lejos, mientras Mara Lezama va por su reelección. Esa probable reelección, consideran, sería la confirmación de que Mara sería la candidata en 2022.
Por ello Marybel ya ha empezado a moverse para buscar esa candidatura. La decisión final, por supuesto, se va a tomar en la Ciudad de México. Y será, finalmente, un choque de fuerzas entre los diversos grupos políticos al interior de MORENA. Pero no hay que hacerse tampoco ideas disparatadas: la palabra final siempre la tendrá el Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Sin embargo, lo que ya se está trabajando es el entorno de esa decisión, para que llegue depurada a Palacio Nacional. Se trata de acercar consensos de diversos grupos y actores tanto en MORENA como fuera del partido. El espectro es amplio; va desde el empresariado local y nacional, pasando por el Partido Verde y el PT, hasta llegar al propio gobernador Carlos Joaquín.
Como se dijo en esta misma columna la semana pasada, Marybel ya tuvo un encuentro con el gobernador, y se sentaron las bases de lo que se espera sea desde ahora una convivencia política institucional. No más que eso. No fue un acuerdo de cercanía ni mucho menos de consenso político, sino de respeto mutuo.
Marybel seguirá impulsando su agenda política, y eso mucha veces la pondrá en frente de Carlos Joaquín. Pero la idea es que cualquier potencial enfrentamiento no pase de los valores entendidos dentro de la política. Para ello, se requiere de un trabajo más fino de acercamientos y acuerdos, que apenas está en construcción y que es de destino incierto.
Un ejemplo de eso es la elección del comisionado del IDAIP en el Congreso, que no se pudo realizar el viernes pasado. Marybel ya mandó a decir que no se opondrá a ningún acuerdo al que se llegue con el grupo de diputados del gobernador, que es muy sólido y difícilmente se parta.
Posiblemente este lunes ya habrá un acuerdo y un nombre.
EL DESTINO DE MARA
En el entorno de Marybel creen que finalmente MORENA no permitirá que Mara vaya a la reelección. Creen que la alcaldesa ha teñido demasiado a su administración de color verde. Le auguran un futuro legislativo federal. Quizá como plurinominal.
Mara, por supuesto, no piensa lo mismo. La alcaldesa dice, a quien le critica su relación con el Verde, que no es una decisión de ella sino Federal. Cuando los “puristas” de MORENA la quieren acorralar con eso, les dice que ninguno de ellos, supuestamente con gran experiencia política, vio venir la alianza legislativa y política con el Partido Verde después de la elección de 2018. Ella sí la vio.
En privado, Mara ha dicho, a quien le ha preguntado, que a ella le interesa la reelección en Cancún y la gubernatura en 2022. Pero también todas las veces que le han preguntado ha repetido una frase: “Voy a hacer lo que el Presidente me diga”.
La alcaldesa no tiene ninguna duda sobre dónde está el poder electoral y político de MORENA. A pesar de los que le hablan al oído sobre un destino político personal más allá de AMLO (y luego lo vociferan acusándola de ambiciosa) ella sabe muy bien dónde está parada. Otra vez: el Presidente será el que le diga a dónde se debe parar.
La última visita de López Obrador a Quintana Roo, el pasado 1 de junio, dejó muy en claro a dónde están sus afectos en el estado. Mara fue su compañía durante todo el día, y la paseó por todos los eventos que tuvo, aunque ninguno fue en su municipio.
También, por supuesto, la historia política del Presidente muestra que sus afectos personales no cuentan demasiado a la hora de construir poder. Tomará la decisión que tenga que tomar mirando encuestas, comportamientos políticos, y acuerdos. Como lo ha hecho siempre.
Mara está muy arropada por el grupo que comanda el consejero jurídico del Presidente, Julio Scherer, un hombre muy cercano a AMLO. Tanto, como para poner nervioso al marybelismo.
Tienen pendiente aún una reunión con el gobernador Carlos Joaquín, donde se empezará a hablar de la sucesión. Ese es el derrotero de Mara. El de Marybel es claramente diferente.
LO QUE VENDRÁ
Lo que más se teme en todos los sectores internos de MORENA es que está decisión de lanzar a Marybel por la candidatura de Cancún a pesar de Mara, genere una guerra sin cuartel entre los diversos grupos. El daño de un enfrentamiento de esa magnitud podría ser muy grande para ambas.
En el entorno de Marybel, los más equilibrados le dicen que esa guerra no tendría una ganadora. Y parece que la senadora lo ha entendido. Pero hay que ver si puede manejar a su gente. Es un hecho que los principales críticos de Mara, de manera pública y privada, han sido morenistas muy vinculados con Marybel.
Tan así es así, que algunos de ellos han hecho hasta “comunicados” en contra del Gobierno de Mara, y nunca han dicho nada, por ejemplo, de los desastres políticos en Tulum o Felipe Carrillo Puerto, donde gobierna la oposición.
Marybel enarboló la bandera de la confrontación para hacer política, y eso la posicionó en un espacio en el cual, debe decirse, únicamente está ella; para lo bueno y para lo malo. El “marybelismo”, si acaso existe, es en buena parte un reflejo de ese espíritu combativo. Pero llegó el momento inevitable en que ese “mérito” puede convertirse en su principal obstáculo en su camino al poder estatal.