MORENA: el ingreso del borgismo puede destruir lo construido

MORENA: el ingreso del borgismo puede destruir lo construido
Hugo Martoccia – Mesa Chica

 

La ola de desencanto, frustración y bronca que generó la inclusión de Marybel Villegas como la virtual candidata de MORENA al Senado no cesa.

Más allá de todo el escándalo por la inclusión de una referente del “borgismo residual” al partido, hay otro dato que llama la atención. Tanto en las encuestas que tiene el Gobierno Estatal como las que ha hecho el Partido Verde para Cancún, el caudal electoral de Marybel Villegas está muy menguado.

Por eso ese nombramiento llamó hasta la atención de los rivales. Una paradoja sucedió: MORENA anunció sus candidatos, y los que festejaron fueron los otros partidos.

El delegado estatal de MORENA, José Luis Pech, dijo esta semana que lo que se busca es sumar votos y estructura a las que ya tiene AMLO. Pero esa afirmación no tiene sentido en Quintana Roo.

López Obrador ha sido imbatible electoralmente en el Estado, y seguramente lo será en 2018. Difícilmente Marybel Villegas o alguien más le sume votos. En las encuestas del partido, sólo Mara Lezama hace que el caudal electoral de AMLO suba, o al menos se consolide.

La decisión de traer a personajes tan polémicos tiene otro trasfondo. Hay quien intuye ahí la mano de Félix González Canto, por la cercanía que tiene con varios de los políticos mencionados.

El senador ha hecho correr en estos días un mensaje entre propios y extraños. “Soy priista; no tengo ningún vínculo con MORENA”, dijo.

 

EL DESCONTENTO

 

Lo que se vio estos días en las bases morenistas fue muy claro. El apoyo a Andrés Manuel López Obrador parece, aún, quedar a salvo del despropósito político local. Pero hay que ser claros: esta construcción política de abrir las puertas a todos es una decisión, como todas en MORENA, que corresponde pura y exclusivamente al líder del partido.

En la dirigencia de MORENA en Quintana Roo aseguran que la bronca se irá diluyendo. Pero lo que se ve hoy en las bases del partido, e incluso en las redes sociales, no es sólo bronca, sino un profundo desencanto.

Una dirigente de la izquierda que está en MORENA fue más pragmática. “Va a haber voto cruzado”, dijo. Los morenistas votarán a AMLO y sólo aportarán su voto a los candidatos locales que aprueben.

Un problema extra podría surgir allí para Marybel. Si bien la decisión del Congreso Nacional fue que el primer lugar de la fórmula sería para una mujer, en el partido creen que debe ir en el segundo lugar, para por lo menos tener que trabajar por los votos y no entrar de lleno a un espacio que le va a dar, por arrastre, miles de votos.

El otro problema es que nadie sabe aún el impacto que podría tener esa candidatura en los demás nombres. Se realiza un amplio sondeo casi casa por casa para saber si la mala noticia pudiera afectar el voto de Mara Lezama en Cancún.

El análisis político que se hace es lógico: si en un evento del partido aparecen personajes como Marybel, José Luis Pech, Jesus Pool Moo, Juanita Alonzo y un largo etcétera, será muy difícil explicar que algo distinto se está gestando.

Un dirigente de la primera hora lo explicó con palabras sencillas: “Hace meses que hacemos un trabajo profundo, visitando hasta 150 personas por día para explicarles que queremos cambiar México y sacar a la Mafia del Poder. ¿Cómo me presentó ahora a decirles que nuestra candidata es Marybel? No hay manera de hacerlo. Esto va a golpear la estructura que armamos durante mucho tiempo”.

La idea original era que un candidato “puro” encabezara la fórmula del Senado, y que en los distritos, al menos, fuese parejo. Pero al día de hoy, la boleta de MORENA, mal que les pese a muchos, es un PRI reciclado.

Y ni siquiera el PRI es lo peor. Lo peor que adopta MORENA es el borgismo.

 

EL BORGISMO, ESE CONCEPTO INDESEABLE

 

¿Es borgista Maybel Villegas? Veamos. Seguramente, Roberto Borge no es su líder político ni su referente. Pero los hechos dicen que ella saltó de la oposición al PRI, y entró por la ventana para quedarse con la candidatura de un distrito que ya estaba en manos de un referente del tricolor.

Como diputada, participó callando la boca y levantando la mano en todas y cada una de las peores afrentas que el borgismo le dejó a la sociedad. Ley Borge, Ley Antimarchas, Ley Anti Uber. Se fue cómplice, por acción o por omisión, de todos los atropellos contra la prensa y los derechos humanos. Allí estuvo Marybel.

En esa Legislatura se avalaron endeudamientos irracionales, se aprobaron cuentas públicas sin información, se dejó pasar el tema Aguakan, y se endeudó a CAPA y varios ayuntamientos con el único fin de quedarse con el dinero.

No se puede hacer ese papel durante casi tres años (que luego coronó siendo funcionaria de Enrique Peña Nieto) y pretender luego formar parte de un partido que tiene como objetivo cambiar la política en México. O al menos eso se dice. Se trata de una incongruencia profunda, que la sociedad ha detectado.

De lo que se habla no es de borgismo como referencia política, porque eso no existe. Se trata de algo de peor. De entender la política sólo como el camino de la ambición personal. De llegar a donde se quiere sin importar ideologías ni proyectos. De justificar los medios, cualquiera éstos sean, para llegar a un fin. Y que ese fin esté ligado, fundamentalmente, al propio crecimiento patrimonial.

Eso es borgismo, y es lo que MORENA ha sumado a su causa.