Hugo Martoccia – Mesa Chica
.
Los próximos días serán, quizá, los más cruciales de la vida política de Marybel Villegas. La senadora ha llevado la bandera del anti marismo hasta un límite más allá del cual sólo está la aventura electoral y el riesgo. Fue construyendo un discurso que la puso en una situación que acaso no sea la más cómoda: o sale a competir contra Mara por fuera de la 4T, y demuestra que ella es la política más fuerte del estado (como lo ha dicho en varias oportunidades) o se queda en MORENA, logra acuerdos políticos con la alcaldesa de Cancún, y ve desvanecerse ese “mito electoral” que ella construyó.
Hay una tercera versión no menos peligrosa: quedarse en MORENA y combatir a Mara desde adentro, pero operando contra la 4T. Hay quien dice que el nivel de enemistad entre la senadora y la alcaldesa es de tal profundidad que Marybel no vería mal un acuerdo electoral con la misma Laura Fernández, que será la candidata del PAN y PRD.
No es ilógico. Un eventual triunfo de Mara en junio próximo confinará a Marybel a un gradual destierro de la política local. Con cualquier otro gobernador o gobernadora, podría seguir siendo una actora principal de la política en el estado.
Pero tampoco es una tarea fácil. Gran parte del “marybelismo” (algunos diputados, regidores, referentes partidarios) ya ha abandonado abiertamente ese proyecto. Hasta otrora acérrimos enemigos de Mara ya buscan a la alcaldesa y virtual candidata de la 4T para garantizar su futuro político.
Hoy, la senadora bordea peligrosamente un límite estatutario dentro de su partido. Critica a Mara abiertamente, algo penado en los estatutos de MORENA. Hasta ahora nadie le inició un proceso de expulsión, porque no quieren victimizarla. Pero si Mara es gobernadora, ese será su destino inevitable.
.
MARYBEL CANDIDATA
.
La senadora tiene hoy dos opciones de ser candidata. Por un lado, el MC, un partido nacional de importante crecimiento regional en algunos lugares de México, pero que no ha hecho pie en Quintana Roo. Luego está el MAS, el partido local de Cecilia Loría que no tuvo lugar en la 4T. Pero la realidad es que esa candidatura no le daría chance alguna a Marybel de pelear la gubernatura.
Lo del MC tiene más sentido. Con el apoyo de Palazuelos, del anti marismo de MORENA, y de los referentes nacionales del partido (la mayoría de ellos muy mediáticos y con buena imagen pública) podría pensar en al menos competir.
Pero hay algunos inconvenientes. Uno podría ser legal. Tanto en MORENA como en el PAN-PRD estudian minuciosamente el artículo de la ley que prohíbe a un político participar de dos contiendas internas por diferentes partidos en un mismo proceso electoral.
Hay quien dice que ese es un impedimento legal insalvable para Marybel, que estaría en ese supuesto. Otros consideran que no es así, y que no se puede coartar su derecho a participar. Lo cierto es que si es candidata, será impugnada y los Tribunales decidirán.
El otro inconveniente tiene que ver con el propio plan de crecimiento del MC, que apunta a 2024 y más allá. En ese sentido, parece que un sector de la cúpula del MC, donde saben que no tienen posibilidad de pelear la gubernatura aún con Marybel, prefieren una candidatura “amigable” con Mara, que saque un piso de un 10% de votos, y que crezca sin confrontaciones innecesarias con la futura gobernadora.
Además, no hay que olvidar que Marybel está literalmente “vetada” por el gobernador Carlos Joaquín para ser candidata, y se sabe que el mandatario podría influir en ese partido de la mano de Joaquín González Castro, el armador en las sombras del MC local.
Sin embargo, hay aún una puerta abierta en ese partido.
.
EL CONTEXTO NACIONAL
.
La situación nacional de morenismo tampoco ayuda a Marybel. Su principal referente, el presidente del Senado, Ricardo Monreal, a esta altura es ya un elemento marginal en la nomenklatura de MORENA.
Ha ido construyendo las señales y el discurso de alguien que sabe que no tiene ya más espacios en la 4T. Y sus apariciones públicas con el líder máximo del MC, Dante Delgado, han instalado la idea de que ese podría ser su destino político.
En ese contexto, una eventual candidatura Marybel en el MC podría ser una suerte de avanzada de ese proyecto. Pero hay que ver si la senadora acepta ser la prueba piloto de un plan tan riesgoso. Debería cambiar otra vez de partido, de discurso, de proyecto. Y en pocas semanas, tirar por la borda todo lo que construyó en los últimos cuatro años.
Si el MC apostara por ella, debería convertirse en la más acérrima opositora a la 4T; un cambio de discurso que quizá sea difícil de asimilar para los votantes.
.
POSIBILIDADES
.









