Hugo Martoccia – Mesa Chica
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De unos meses a esta parte (quizá la fecha fatal haya sido la elección del 2024) la opinión sobre la gobernadora Mara Lezama dentro de la heterogénea 4T quintanarroense parece haberse dividido en dos versiones muy confrontadas. Unos ven en la gobernadora a la líder indiscutible del proyecto, y otros ven con desconfianza todo lo que hace o deja de hacer. Si bien esa dualidad de opiniones no deja de ser parte de la naturaleza de los ciclos políticos, en el caso del estado esa situación apunta directo a la sucesión gubernamental del 2027, porque los críticos han concentrado un canal de expresión y esperanza en el proyecto de Rafael Marín.
Los aliados históricos del tabasqueño, como es natural, se mueven alrededor de su proyecto por la gubernatura en el 27. Pero la novedad es que los “heridos” del marismo empiezan a encontrar en ese proyecto un canal para expresar su frustración política, que es un sentimiento válido para aquellos que no entraron al proyecto del marismo; o al menos no como quisieran. Ahí anida hoy esa versión de una Mara a la que ellos han dejado de creerle.
El caso Aguakan es quizá una ejemplificación perfecta de esas dos versiones de Mara.
La empresa hizo una movida mediática contundente para victimizarse e instalar la idea de que el principal asesor de la gobernadora les había pedido vender la concesión a otra empresa cercana. Los críticos del marismo no pusieron en duda una sola palabra de esa versión, que proviene directamente de Aguakan.
Es casi imposible saber quien tiene la razón en este caso, pero no deja de ser un dato relevante que un sector de la política le de un 100% de credibilidad a una empresa que hace 30 años le roba descaradamente a los quintanarroenses. Las presiones económicas y políticas a favor de la empresa, y los nombres que las ejercen, son dignas de una película de conspiraciones del mejor Hollywood. Aun así, Aguakan y Reforma fueron durante semanas lo mas creíble para un cierto sector de MORENA. ¿Increíble? Sí; pero así fue. La izquierda “pura” de Quintana Roo se hizo, durante unas semanas, aliada de la derecha económica y financiera mas rancia del país, y sin rubor alguno.
Pero esa situación explica claramente el espíritu del momento: hay un sector de la 4T, fundamentalmente en MORENA, que asume como real todo lo que se diga en contra de la gobernadora como una bandera propia. Desde ahí, auguran una lenta pero inevitable caída de Mara, que la dejaría sin el control de la sucesión.
Nada es gratuito, por supuesto. Ese potencial descontrol ayudaría a su candidato que es Marín. Ese es el fondo de la cuestión.
La otra versión de los hechos es diametralmente opuesta. El golpe de Mara contra Aguakan tiene, en los hechos, mucho más fundamento que una versión. Hay una sentencia de un Juez de Distrito que es lapidaria con Aguakan (ver nota abajo) y que despeja el camino hacia el fin de esa concesión ominosa.
En el entorno de la gobernadora desmienten todas las versiones sobre una empresa que compraría la concesión. Dicen que el principal respaldo político para sacar a Aguakan siempre fue la Presidenta Claudia Sheinbaum, y que es clara la postura de que no habrá una nueva privatización. Nunca estuvo eso en carpeta, aseguran.
Por eso, para ese sector, la trama de Aguakan y su final será una bandera fundamental del marismo de cara al 27. Y no sería para menos. Pocas banderas políticas serían más rentables que sacar a Aguakan del estado.
¿Es creíble todo eso? Cada quien lo decidirá. Pero como sea, digamos las cosas como son, es menos insólito que creerle a Aguakan.
Como sea, lo que se ve es que hay una dualidad de opiniones muy importante. Mara pasa de heroína a villana en cuestión de segundos. Y todo porque la apreciación final se mide según el cristal con que se mire.
Se repite: en este espacio no se quiere establecer quien tiene razón, sino simplemente explicar los mecanismos de apoyo o rechazo hacia Mara y las implicaciones políticas de esas conductas. Luego, cada quien decide de qué lado está.
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MAYORÍAS Y MINORÍAS
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La segunda parte de esta trama sale de los pasillos de la política y se interna entre la gente. ¿Qué impacto tienen estas intrigas palaciegas (hasta hoy no pasan de ahí) en el mundo real?. Eso tiene formas más precisas de medirse.
Los críticos de Mara dicen que el proceso de declive político de la gobernadora ha comenzado, y que se empieza a notar en la sociedad. Por supuesto, también saben que deben andar con cuidado por ese camino, porque todos se disputan los mismos votos.
Por ejemplo, una de las personas que más conoce a Rafa Marín dice que ya han detectado a “muchos salameros” que para quedar bien con el director de Aduanas atacan a Mara con guerra sucia mediática, porque dicen que antes le hicieron lo mismo a Rafa. Pero ese juego no gusta en ningún lado, fundamentalmente en Palacio Nacional, donde la regla de oro hacia el 27 es que no puede haber divisiones.
Después, hay otra forma de medir esto, que son las encuestas. En este mismo espacio se dijo semanas atrás que encuestas realizadas en los municipios ponían a Mara muy por encima de todos los políticos del estado. Hay que aclarar que no son encuestas de la gobernadora si no de los municipios.
Una de esas encuestas la hizo Estefanía Mercado. Siempre hubo la idea de que el territorio de Playa del Carmen era un tanto esquivo con Mara. Pero los números que tiene Estefanía dicen todo lo contrario. De hecho, en la encuesta (que es amplia y no mide sólo imagen, sino diversas variedades de apoyos) se muestra que al hablar del 27, los nombres que crecen son los que se acercan a Mara y los que están lejos de ella no figuran.
La mención a la encuesta de Estefanía no es inocente, porque la jugada política de la alcaldesa es un ejemplo claro de cómo se están acomodando las cosas hacia la sucesión. 9 de cada 10 asesores o políticos cercanos de Estefanía le dicen que debe jugar con todo por la gubernatura, porque sus bonos crecen día a día. La alcaldesa, sin embargo, ha bajado una línea clara.
“Mi lealtad será a morir con la gobernadora, pase lo que pase. Yo y todo el equipo de Playa haremos lo mismo. Ella fue generosa y seré reciproca; esto no es sólo un compromiso político, sino que hay lealtades que se deben cumplir”, dice.
Traducido: si el candidato de la gobernadora es Gino Segura, en Playa del Carmen el senador tendrá un cuartel sólido dónde dar la batalla. Estefanía buscará la reelección y no le generará ningún problema a Mara. Ese es lo que dice el diario de hoy.
Ese es un dato central y que debe ser leído con mucho cuidado. Estefanía es el ejemplo de varios actores políticos de primer nivel (Ana Paty, Diego Castañón, Cristina Torres, por ejemplo) que, sin dejar de lado sus aspiraciones lógicas y naturales, van a jugar al lado de Mara.
Ese ordenamiento político no puede ser desdeñado de cualquier análisis, porque tendrá un claro impacto electoral. Si a Mara no se le desordena ese colectivo que la apoya, sus chances de operar su sucesión son muchas.
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LA SUCESIÓN
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¿Esto quiere decir que la gobernadora puede manejar casi a su antojo la sucesión del 2027? Definitivamente no.
Las reglas políticas de MORENA y la 4T, que están escritas sobre la base del PRI “pre neoliberal”, dicen que a los gobernadores los pone la Presidencia. Lo que va a hacer Mara es preparar un escenario de alianzas políticas y respaldo popular sólido a favor de Gino (si es el caso), para presentarle a Claudia Sheinbaum cuando sea la hora de tomar la decisión.
A la par, como ya se ha dicho en este espacio, Rafa Marín intentará hacer valer su papel de funcionario federal de primer nivel para ganarse la confianza de la Presidenta. Si lo hace, creen en su equipo, quizá le de otro papel, uno más allá de su Gabinete.
Habrá que ver si en ese proyecto Rafa propone, como lo hizo en el 2022, un MORENA alejado del Verde. O tiene un proyecto más amplio y más alineado con el proyecto federal. Ese puede ser un factor fundamental a la hora de la decisión final.
Hasta ahora, no hay más que esas dos opciones. Ni siquiera la oposición aparece como un proyecto viable hacia el 2027, al menos en la discusión estatal. Los municipios son otra cosa.
En ese contexto, las dos versiones de Mara aquí expuestas tienen mucho que decir en lo que vendrá. El candidato de 2027 tendrá mucho que ver con cual de esas dos versiones de la gobernadora se consolide.
Mara heroína o Mara villana. Parece ser que esa es la cuestión.
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