Los nombres seguros y las dudas de Mara en las candidaturas del 2024

Los nombres seguros y las dudas de Mara en las candidaturas del 2024
Hugo Martoccia – Mesa Chica 

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Cozumel, Lázaro Cárdenas y Bacalar vuelven una y otra vez a la mesa de Mara Lezama. Ahí están centradas las mayores dudas a la hora de diagramar el marismo en los ayuntamientos. Solidaridad, que era un dolor de cabeza, está decidido: la gobernadora siente que ya se alinearon alrededor de Estefanía Mercado todos los que debían alinearse. Los demás municipios no le generan problemas.
Tulum, por ejemplo, va camino a resolverse. Mara sabe que Jorge Portilla anunciará esta semana, seguramente, su incorporación a Movimiento Ciudadano. O a otro partido de oposición. En los hechos, es lo mismo; no van a poder ganarle a MORENA. El alcalde Diego Castañón irá por la reelección y es muy probable que Ileana Canul de Dzul, viuda de Marciano Dzul, sea la candidata a diputada del distrito. 
El nombre en la diputación podría variar; el hecho fundamental es el acuerdo con los grupos, porque con todos en el mismo barco, la elección de Tulum está definida. Todos saben eso, al punto de que varios piensan en convencer a Portilla en no dar un paso hacia el vacío político que es, hoy, la oposición en Quintana Roo. 
En Benito Juárez la elección ya está encausada. Ana Paty Peralta es la mejor posicionada en todas las encuestas que ve MORENA. Hay un grupo de morenistas mediáticamente ruidosos que aún quieren dar la pelea. Pero en el partido creen que no tienen estructura ni votos para pelear en las calles.
Un sector de la oposición aún sueña con el sí de Hugo Sánchez, que ya no sucederá. Un ala del PRI quiere convencer a Marybel Villegas de ser su candidata. Sin lugar en MORENA, la senadora está ante la disyuntiva de ser incómoda al poder o enemiga del poder. No es una diferencia menor. 
Sus chances de ganar, desde la oposición, son escasas en las condiciones actuales, en las cuales los partidos que deberían luchar contra Mara Lezama sólo están a la espera de que la gobernadora les conceda una cita para negociar una derrota digna. O al menos no del todo indigna.  
En Isla Mujeres ninguna encuesta puede contra la alcaldesa Atenea Gómez Ricalde. Será candidata de MORENA o la 4T. La historia dirá si fue una pésima adquisición política o un mal necesario. Para el caso es más o menos lo mismo. Con este acuerdo, Atenea gana poco porque Mara le copará todo el Cabildo, y Mara gana poco porque Atenea solo diluye un poco más la ideología de la 4T sui generis quintanarroense. 
Electoralmente, un acuerdo de ganar-ganar; políticamente, un acuerdo de perder-perder.  
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LAS DUDAS 
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A pocas horas de las definiciones de candidaturas, la alcaldesa de Cozumel, Juanita Alonso, es todo un problema. Los números no le dan para pensar en una reelección tranquila, pero hay dos aspectos a tomar en cuenta: nadie la rebasa en las encuestas morenistas (no por mucho, al menos) y la cuestión de género es todo un tema aparte. 
Este espacio ya lo explicó alguna vez: Felipe Carrillo Puerto, Tulum, Lázaro Cárdenas y Cozumel son parte del bloque de “alta competitividad” electoral de la 4T. Allí debe haber, al menos, dos candidatas mujeres, para cumplir con la paridad de género. 
En Carrillo Puerto está Mary Hernández y en Tulum está Diego Castañón. En Lázaro Cárdenas todos los candidatos competitivos de la 4T son hombres. Eso obliga a que una mujer sea candidata en Cozumel. Esa candidata es Juanita. No hay más.
Un sector del marismo dice que se puede poner a un hombre de candidato y compensar la paridad de género con los bloques de media y baja competitividad. Saben que legalmente es imposible, pero consideran que los contactos que tienen en la Sala Superior del TEPJF lo harán posible.
Aún si así fuera, es intrascendente. El diputado verde ecologista Renán Sanchez, y el titular de la Fundación de Parques y Museos de Cozumel, José Luis Chacón (los rivales de Juanita) no garantizan nada; los dos tiene las mismas chances de perder ante la oposición. Ninguno levantó el perfil más allá de lo que la 4T le regaló. 
La conclusión es que MORENA puede perder la isla. Juanita hizo un mal gobierno; no hay mucho para analizar. 
En Lázaro Cárdenas existe una duda, pero el contexto es diferente. Ahí la batalla es interna. Emir Bellos juega su última carta para ser reelecto, pero Mara ve con mejores ojos a Nivardo Mena e Ismael “Mayito” Moguel. Este último es el mejor posicionado. Lo único que falta antes de tomar la decisión final es vincular a cada uno con su pasado y sus rincones más oscuros. El que le deba menos a la historia, será candidato.  
En Bacalar la única duda es saber si la “popularidad espontánea” de José Alfredo “Chepe” Contreras se verifica en las encuestas. Mara, que caminas las calles, ve que Chepe es querido. ¿Eso se traduce en votos? Parece que sí. Si es así, será el candidato. Es sólo cuestión de ver los números.
En realidad, nadie espera sorpresas. Los nombres son los que están ya ampliamente instalados y se darán a conocer en pocas horas. Sólo Estefanía Mercado tiene una tarea inicialmente compleja. Los demás ni siquiera tiene una oposición real hasta hoy. 
Hay municipios donde todo está muy claro. Blanca Merari será candidata a la reelección en Puerto Morelos; Mary Hernández en Carrillo Puerto, Yensunni Martínez en Othon P. Blanco y Erik Borges en José María Morelos. 
Cada una de las mujeres, a su modo, garantiza el triunfo. Blanca, por el poder de la estructura del Verde; Mary, porque supo domar a los caciques locales y Yensunni porque no hay una oposición organizada en el sur. Pero más allá de eso, Mara tiene diferencias de forma y fondo con las tres. Respeta la particular fuerza territorial de cada una de ellas, pero guarda una visión diferente sobre las cosas. Quizá por eso, todas merodean en los márgenes de un marismo al que quizá nunca tengan verdadero acceso. 
Lo de Erik Borges es peor: ni siquiera puede garantizar (y a nadie le interesa realmente) su triunfo. Su batalla será contra el Verde, porque perdió la oportunidad de ser el candidato de todos. 
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CANDIDATURAS FEDERALES 
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Mientras la dirigencia nacional de MORENA se mantiene enredada para definir a los candidatos a diputados federales y senadores en varios estados (por eso no se han dado a conocer las encuestas en las fechas estipuladas) en Quintana Roo está todo planchado 
Mara pudo lograr un cambio en el Convenio de Coalición entre MORENA, PVEM y PT, para que los distritos federales 2, 3 y 4 le queden a MORENA y el 1 al Verde. Es un reparto natural que el primer Convenio no había respetado. En ese primer Convenio, MORENA se quedaba con los distritos 1, 2 y 4 y en el 3 iban todos solos, sin alianza. Un despropósito. Parecía una distribución dictada más por la pereza o el apuro que por el cálculo político. 
Los nombres ya están acordados. El actual diputado verde ecologista Juan Carrillo irá por la reelección por el Distrito 1, con cabecera en Playa del Carmen. La diputada local de MORENA Elda Xix Euán irá por el Distrito 2, con cabecera en Chetumal. Sus compañeros Mildred Ávila y Humberto Aldana irán por los distritos 3 y 4, ambos con cabecera en Cancún, aunque aún no se descarta del todo, como opción de ultima instancia, la reelección de Alberto Batún. 
En el caso de las candidaturas al Senado se mantiene el tándem Anahí González – Eugenio “Gino” Segura como los candidatos a la primera y segunda fórmula, respectivamente. En las semanas previas hubo algunas dudas sobre la posibilidad de mantener a ambos en esas candidaturas, porque Quintana Roo es uno de los ocho estados de la República de entre los cuales se debe presentar un total de 4 fórmulas indígenas. 
Pero en el caso de que se requiera de ello, Anahí González sería quién demostraría su vinculación con las comunidades indígenas, entre otras cosas, por las iniciativas en ese sentido que ha presentado o apoyado en su papel de diputada federal. Aún así, deberá demostrar mucho más que eso porque las leyes se han endurecido en este sentido. 
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LA ERA POST AMLO
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El resto del marismo lo conformarán las diputaciones locales que competirán en 2024, de las que se hablará en este espacio en los próximos días. Pero más allá de nombres o posiciones, lo importante para Mara es cómo construir un proyecto que sobreviva en la era post AMLO. 
La gobernadora confía mucho en el proyecto de Claudia Sheinbaum, pero no todo su entorno comparte ese entusiasmo. Y no es raro. Las señales en la 4T nacional son confusas y hasta desconcertantes. Sheinbaum ha sumado a tantos impresentables de la “mafia del poder”, que su inminente gobierno, a 10 meses de iniciar, ya anticipa calamidades diversas y una confusión ideológica digna del peor priísmo. 
En ese contexto, es imposible no mirar la historia del mundo y ver qué pasa cuando se va una figura política como la de López Obrador. Cuando hay semejante vacío, los proyectos que cambian ideología por feroz pragmatismo están destinados al fracaso. 
¿Es Claudia Sheinbaum un proyecto de esa categoría? Difícil decirlo. De hecho, es difícil decir cualquier cosa de la candidata de MORENA. Hasta hoy, sus momentos más “memorables” como candidata han sido la derrota de García Harfuch como su proyecto de sucesión en la Ciudad de México, y los silbidos en algunos estados en donde cobijó a viejos e impresentables priístas o panistas como sus nuevos aliados. 
Más allá de eso, su figura política y su discurso están delimitados por los alcances de AMLO: comparte todos sus enemigos pero no todas sus virtudes, y su impacto mediático es apenas una mínima parte del que tiene el presidente. Hasta ahora, su figura es un reflejo difuso de la del líder. 
Hasta septiembre de 2024, la etiqueta de AMLO todo lo podrá. Después de eso, habrá que barajar y dar de nuevo las cartas. Pero sea cual sea el reparto, lo mas seguro es que la 4T, como la hemos conocido, ya no existirá más. 
MORENA va a ganar la elección de 2024 pero quizá deba dejar en el camino demasiadas cosas. Entre ellas, por lo que se ve hasta hoy, la ideología y el proyecto. Para cuando eso suceda, el marismo, que deberá contener dosis exactas de morenismo, verde, petismo y sociedad civil, será el único y verdadero soporte político de Mara Lezama. De ahí la importancia de cada nombre y cada candidatura de los que hoy están en la mesa.