PARADOJAS DE LA 4T | Si Marybel es candidata del D2, podría ganar la “interna” de la oposición y ser la rival del marismo en el 27

PARADOJAS DE LA 4T | Si Marybel es candidata del D2, podría ganar la “interna” de la oposición y ser la rival del marismo en el 27
Hugo Martoccia – Mesa Chica 

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La versión de que Marybel Villegas podría ser la candidata de MORENA en el distrito electoral federal 2, con cabecera en Chetumal, que dio a conocer este mismo espacio la semana pasada, ha comenzado a ordenar de manera virtual un escenario político en el cual la senadora volvería al centro de la escena política de una manera contundente y potencialmente peligrosa para el marismo hacia el 2027.
Pero la progresión de ese movimiento político de Marybel contiene una paradoja: MORENA sería el vehículo para que la senadora vuelva con todo al ruedo electoral con un triunfo contundente, pero a la vez podría, con esos números, ganar “la interna de la oposición”, en la cual participan las panistas Lili Campos y Mayuli Martínez; así como el priísta Pedro Joaquín Delbouis y Roberto Palazuelos, por MC. 
O sea, con ese triunfo hipotético, Marybel primero se pondría en un lugar expectante en la grilla de partida del oficialismo hacia la sucesión de Mara Lezama en 2027, en donde seguramente tendrá rivales con mayor aceptación interna. Pero por el otro, estaría nuevamente emergiendo como una opción real para la naturalmente creciente oposición de Mara, en caso de que su partido no le diera lugar. Y, otra vez, avalada por un importante número de votos. 
Visto así, el escenario parece un lugar casi ideal para Marybel. Es cierto que la senadora continúa empujando por un distrito en Cancún, porque eso le abre la puerta a una opción doble hacia el 2027; Cancún o el estado. 
Pero la realidad es que la “tercera opción” que le ofrecieron, el distrito 2, aparece cada día más interesante. Incluso, la propia Marybel así lo analiza. Al fin y al cabo, sabe que si está en la boleta, en la opción que sea, será una de las que más ganará en el próximo proceso electoral. 

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LA OPCIÓN MORENA 

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Las cuentas que se hacen son muy simples. Marybel sería candidata en el distrito 2 con cabecera en Chetumal, que es donde MORENA ganó de manera más contundente en la elección de 2021, con la cancunense Anahí González.
En 2021, la 4T logró allí 83 mil votos, el 52.5% del total. Y las proyecciones para el 2 de junio son incluso mayores. En MORENA no descartan llegar al 60% de los votos en esta ocasión, porque el sur del estado es un bastión inexpugnable y la imagen de AMLO alcanza niveles inconcebibles. 
De ser así, Marybel podría rondar los 100 mil votos y ser la diputada más votada de todo el estado. Eso la pondría en la primera línea de la sucesión de Mara en 2027.
Es fácil advertir que los otros nombres ahí serían, por mero ordenamiento números y de proyección, los potenciales senadores Gino Segura y Anahí González; los otros diputados federales de MORENA, Mildred Ávila y Humberto Aldana; las alcaldesas de los municipios más grandes, con Ana Paty Peralta a la cabeza, y quizá algún tapado.
Por supuesto, ese grupo contiene nombres, entre ellos el de la propia Marybel, que difícilmente estén en la lista de potenciales candidatos de la gobernadora. Pero nadie puede asegurar que en ese trance electoral, los intereses de la gobernadora y los de su partido sean los mismos. Quizá MORENA haga en ese momento sus propias cuentas, sin darle tanto espacio al interés político del cacicazgo local. 
No sería la primera vez. Hay que observar cómo fue el proceso sucesorio de la 4T en los 9 estados donde hay elecciones locales este año. Ningún gobernador pudo imponer a su sucesor. De hecho, ni siquiera Claudia Sheinbaum pudo imponer al suyo en la Ciudad de México. Ella quería a Omar García Harfuch y quedó en su lugar Clara Brugada, impulsada fundamentalmente por el sector más ideológico de la 4T, que le ganó esa pulseada a la propia candidata presidencial. 

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LA OTRA VERSIÓN DE MORENA 

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En el entorno del marismo reconocen que una potencial candidatura de Marybel no es una noticia que festejarían, pero tampoco creen que eso la eleve a una categoría distinta a lo que ya tiene. 
Las encuestas de MORENA muestran que a pesar de toda su historia política, y de estar en una tribuna espectacular como el Senado de la República, Marybel no pudo ganarle la encuesta por Cancún a la alcaldesa Ana Paty Peralta. Ese es un dato que no sólo tiene Mara, sino que también está en manos de MORENA y de la propia Claudia Sheinbaum. Por eso Ana Paty es candidata. 
Un potencial triunfo en el sur, por arrasador que fuese, no pondría a Marybel en una situación muy distinta, analizan en ese entorno. La diputación federal le daría una proyección acotada en los próximos tres años, en contra de otras figuras del marismo con muchos mas reflectores a su alrededor. 
En ese contexto no descartan otro dato: si hay algo que no se ha movido en las encuestas de Marybel son sus negativos. La senadora tiene muchos negativos y de manera constante en todo el estado. Y, se sabe, ese número actúa normalmente como un techo electoral para los políticos. 

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EL ESPACIO OPOSITOR 

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Pero aún aceptando ese escenario de una Marybel a la que no le alcanzarían los números ni el respaldo político para ser candidata de la 4T, paradójicamente eso la haría una muy buena candidata opositora.
Si la senadora va a otra elección en este 2024 y la gana de manera contundente, quedará en la posición, otra vez, de exigirle un espacio a MORENA o buscarlo por otro partido. Un juego que ha sabido jugar con oportunidad y precisión. Tanto, que cuando ya la creían fuera de todo, nuevamente vuelve a estar en la discusión por una candidatura. 
En ese escenario, la elección del 2 de junio es también una suerte de interna opositora. Los principales nombres que se mueven son los de los candidatos al Senado, Roberto Palazuelos, por MC y Mayuli Martínez, por la alianza PAN-PRI-PRD; y los de las presidencias municipales de Solidaridad, Lili Campos, y Cozumel, Pedro Joaquín Delbouis. 
El que gane su elección de todos ellos será un candidato o candidata natural al 2027. Y si ninguno gana, y Marybel sí lo hace por MORENA, tendrá una posición de privilegio para operar su futuro político en ambos proyectos.   
Una de las versiones del futuro político inminente de México dice que la 4T iniciará en el 2027, o quizá antes, el natural declive de todo proyecto. Mucho más cuando se trata de un proyecto que parece estar decidido a luchar por el poder sólo por el poder mismo, sin ningún otro norte ideológico. 
En ese escenario turbulento, en 2027 la oposición en Quintana Roo podría dar una batalla mucho más pareja que la de 2022 y la de este 2 de junio. 
Hasta el momento, todo este escenario no es más que una especulación, pero basada en datos objetivos (como la oferta de la candidatura a Marybel y el potencial electoral de esa candidatura). Pero en el devenir de la política los escenarios probables son justamente lo que impulsan las acciones.
Por eso, este caso genera preocupación. Se sabe que los dos momentos políticos fundamentales de una gobernadora son su triunfo y su sucesión. Pero, debe decirse que, de manera paradójica (otra vez), el segundo en la línea de tiempo condiciona históricamente al primero. El primero es, normalmente, una aventura hacia las mieles del poder. El segundo, si no sucede como se espera, es un camino hacia la  incertidumbre o, incluso, hacia cosas aun mucho peores.