Hugo Martoccia – Mesa Chica
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En el imaginario colectivo del llamado morenismo puro o fundador de Quintana Roo hay una suerte de momento mágico en el cual la dirigencia nacional del partido, o la propia Presidenta Claudia Sheinbaum (antes aplicaba para Andrés Manuel López Obrador) se darán cuenta que en el estado el Partido Verde ha avanzado demasiado, y ya es hora de frenarlos. La otra idea que subyace a ese momento es que la sociedad va a expresar un repudio implacable contra ese partido.
Con esa idea de fondo se han creado estrategias políticas y hasta campañas electorales en el estado. También, se han generado peleas y enemistades profundas y duraderas, y se han escrito páginas y páginas de declaraciones y análisis al respecto.
Pero la realidad, hasta hoy, se ha encargado una y otra vez, en una elección tras otra, de desmantelar ese sueño colectivo o expectativa: el Verde es cada vez más fuerte y sus cuadros ya no sólo ganan elecciones y gobiernan desde su partido, sino que ahora también lo hacen desde MORENA.
De cara a la elección del 2027, y ante la evidencia de que esa estrategia se está repitiendo otra vez por actores locales, es bueno analizar si realmente ese es el camino a seguir.
Quizá es hora de analizar con más profundidad si un partido que acepta a los Yunes y los Murat; a los Eruviel Ávila y los Carlos Joaquín; o los Pedro Haces, para no ir más lejos, va a imponer criterios muy estrictos para otorgar candidaturas. Más bien, todo da a entender que esos criterios sólo estarán vinculados a la posibilidad de ganar una elección, sin tomar en cuenta ningún otro factor.
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LAS ESTRATEGIAS CONTRA EL VERDE Y JORGE EMILIO
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En las elecciones de 2021 y 2022, la estrategia anti verde tuvo dos actores políticos centrales: Marybel Villegas y Rafael Marín.
La entonces senadora Villegas tuvo palabras muy duras contra Jorge Emilio González Martínez y el propio líder de MORENA, Mario Delgado, en 2021, cuando quiso ser candidata en Benito Juárez y perdió contra Mara Lezama. Marybel acusó una complicidad entre ambos actores políticos y una entrega del estado al Verde.
En 2022, en la búsqueda interna por la gubernatura, la senadora mitigó un poco su discurso en ese sentido, pero no lo dejó de lado. Y el que asumió ese lugar fue Rafa Marín. El hoy director de Aduanas dijo que quería ser gobernador del estado y asumió la bandera anti Verde: en una nota de prensa nacional dijo que esa alianza no le daba nada a MORENA, y no tenia razón de ser. Ese mismo argumento utilizó el también senador (en aquél momento) Jose Luis Pech, que al perder la candidatura ante Mara abandonó MORENA y se fue a MC.
Ya en la campaña por la gubernatura, tanto Pech como la candidata del PAN-PRI-PRD, Laura Fernández, que había estado en el Verde, utilizaron a Jorge Emilio como el principal blanco de sus críticas.
La idea de fondo parecía ser movilizar a la cúpula y las bases morenistas, y luego a toda la sociedad, en contra de la posibilidad de que el Verde tuviera un papel central en la política quintanarroense.
En ninguno de los casos funcionó.
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LA REALIDAD
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Lo que se ve hasta hoy es que MORENA, y quienes han sido sus candidatos en todas las posiciones, no han pagado ningún costo político o electoral por su alianza con el Verde.
La estrategia de presentar como una mala decisión una alianza MORENA-PVEM no ha encontrado tampoco un eco importante en la sociedad. El Verde ha sacado en las últimas dos elecciones (2022 y 2024) más votos que nunca en su historia en el estado; un 22% y un 17% respectivamente.
Pero además, yendo más atrás en el tiempo, esa historia del partido incluye victorias resonantes como las de 2002 y 2016 en Benito Juárez, con Juan Ignacio García Zalvidea y Remberto Estrada, respectivamente.
Otros datos relevantes. El partido gana elecciones y gobierna Puerto Morelos desde que nació como municipio (4 elecciones consecutivas) ha obtenido triunfos en distritos federales con Laura Fernández (2021) y Juan Carrillo (2021-2024) e increíbles triunfos locales como el del distrito 2 en la elección de 2022, que se lo ganó Susana Hurtado directamente a MORENA, frente a frente.
Más acá en el tiempo, en el proceso interno de la 4T para las presidencias municipales de 2024, el verde ecologista Renán Sánchez le ganó la encuesta en Cozumel al actual alcalde José Luis Chacón. El ex priísta luego fue candidato por una decisión política, pero la gente de la encuesta quería a Renán.
Mas datos. A ninguna de las candidaturas de MORENA supuestamente vinculadas al Verde por su pasado (léase el senador Eugenio “Gino” Segura, y las alcaldesas Ana Paty Peralta y Estefanía Mercado) esa relación les pasó factura alguna en las urnas. De hecho, no es exagerado decir que tuvieron elecciones fabulosas, que son las que los pusieron en el camino por la gubernatura en 2027.
¿Qué quieren decir esos datos? Posiblemente que la extendida idea de que la cúpula de MORENA y la sociedad sienten un repudio hacia el Partido Verde, no es real. A los morenistas ese acuerdo no les impide ganar elecciones, y difícilmente se pueda pensar que la gente odie a un partido que hace crecer con su voto en cada elección.
Otro dato muy relevante. Desde 2018 MORENA y la 4T han ganado cada elección con una contundencia mayor a la anterior, hasta llegar al 2024, donde ganaron absolutamente todo. Y el Verde estuvo en todos esos triunfos con bandera propia.
Ante esos números, lo primero que dicen en el morenismo puro es que se trata de estructura, movilización y dinero para comprar votos. Dicen que así es cómo ha crecido el Verde.
Puede ser. Pero entonces no es distinto a lo que hace MORENA, de alguna manera. Si no, hágase un repaso de los nombres que ganaron por el partido guinda alguna elección en 2024. La gran mayoría de ellos ganó por la marca MORENA, y los recursos y la estructura de Mara y del Partido Verde. ¿O acaso hay muchos nombres en esa lista que ganaron por su inquebrantable lucha por los ideales de izquierda o su increíble magnetismo electoral?.
La respuesta a esa última pregunta no es necesaria.
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PRAGMATISMO
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