El plan del Verde para quedarse con Quintana Roo

El plan del Verde para quedarse con Quintana Roo
Hugo Martoccia – Mesa Chica 

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El Partido Verde Ecologista prepara el regreso a sus años dorados en Quintana Roo. Aquellos años cuando soñó en que era sólo una cuestión de tiempo llegar a gobernar el estado. La movilidad del partido en las últimas semanas para extenderse por todos los municipios, sumando actores políticos de toda clase; su sólida relación con la 4T, y hasta su acuerdo con el gobernador Carlos Joaquín, muestran que el partido está acelerando el paso para volver a la situación de sus mejores años. 
La crónica de aquellos días recuerda que Jorge Emilio González Martínez fue elegido senador en el estado en 2012, y, cuatro años más tarde, un sólido acuerdo político con el PRI le dio la presidencia municipal de Benito Juárez con Remberto Estrada. El plan incluía que un eventual triunfo de Mauricio Góngora como candidato a gobernador en 2016 sería el paso siguiente. Góngora se declararía como gobernador Verde, y sería algo así como la llegada definitiva al poder de ese grupo político. 
Pero dos hechos se interpusieron en ese plan. Primero, el triunfo de Carlos Joaquín en 2016 en la elección estatal; luego, la irrupción de MORENA y el lopezobradorismo en el mapa político. 
Para ese entonces, sin embargo, el acuerdo entre el Verde Ecologista y MORENA había comenzado a fraguarse. La candidatura de Rutilio Escandón por MORENA a la gubernatura de Chiapas, con la complacencia evidente del entonces gobernador, el Verde Ecologista Manuel Velasco, fue quizá la primera señal. Velasco operó decididamente para ese triunfo. 
Meses después, el Verde le daría a MORENA 5 diputados federales que permitirían que el partido de AMLO tuviera la mayoría absoluta y el control de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión por tres años. El acuerdo se había cerrado, y el Verde ya era parte de la 4T.
Para nadie es un secreto que a la hora de pedir algo a cambio, Jorge Emilio González Martínez puso entre sus principales objetivos a Quintana Roo. 

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LOS ACUERDOS LOCALES 

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La influencia de Jorge Emilio en Quintana Roo no es un mito. Todos saben, por ejemplo, de sus posiciones en el gobierno de Benito Juárez, el control de la administración de Puerto Morelos, y el peso específico propio del partido en el ámbito legislativo local y federal. 
Pero el plan va más allá. Y a todos les quedó en claro cuando el líder verde ecologista pactó con Carlos Joaquín el ingreso de Yohanet Torres como primera candidata plurinominal. La adhesión de Pedro Pérez en la zona maya es otro eslabón de esa cadena. Y habrá más en los próximos días. 
La relación entre Jorge Emilio y Carlos Joaquín nunca fue buena. Se movió entre la desconfianza y el rechazo. Por eso, el acuerdo entre ambos dice mucho de lo que se viene para el estado. 
Hay, en el contexto político quintanarroense, la idea ya instalada de que el Verde Ecologista es el mejor camino para ingresar a la 4T sin pasar por MORENA. El partido del Presidente es complejo y casi ingobernable. En el Verde sólo hay que hablar con Jorge Emilio, y no hace falta cumplir todos los rituales de la liturgia lopezobradorista. 
Por eso los acuerdos con el Verde se multiplican y sirven a todos: a los que llegan, porque les da una puerta de entrada a la 4T; al Verde, porque le da volumen político para su próximo objetivo. En ese sentido, la elección de junio próximo es crucial para el proyecto de Jorge Emilio. 

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EL OBJETIVO PRIMARIO

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El partido puso candidatos propios en 4 distritos, pero en 3 de ellos va en alianza con la 4T. Esos 3 distritos (el 4 de de Cancún, en 10 de Playa del Carmen, y el 11 de Cozumel) deben ganarse, dice Jorge Emilio. Cada uno tiene sus particularidades, pero las principales dudas están en los últimos dos. 
En lo que respecta al 10, Mara Lezama ya dijo que quiere que Estefanía Mercado gane el distrito como candidata a diputada. Esa postura alejó versiones sobre cierta “frialdad” de Mara para con los candidatos distritales. La candidata a la gubernatura dice que primero hay que ganar todo el 5 de junio; luego se acomodarán los intereses personales.
Si allí se gana, el paso es siguiente será, por supuesto, la elección del ayuntamiento de 2024. Hay quien ve a Cristina Torres como candidata a alcaldesa de Solidaridad, pero bajo las siglas del Verde.
En Cozumel la situación ha mejorado. La alcaldesa Juanita Alonso mantuvo una áspera pero fructífera conversación de varias horas con el candidato a diputado, el verde ecologista Renán Sánchez. Ya hay un acuerdo para que la estructura municipal apoye al candidato. Si el acuerdo se cumple, las posibilidades de ganar son muchas. El objetivo será, por supuesto, una isla verde.
El partido también hace pie en Othón P. Blanco con acuerdos que van desde el villanuevismo, pasando por varios huérfanos del PRI, la última incorporación de don Chucho Martínez Ross, e incluso ya han llegado hasta los desencantados de MORENA, que han dado un paso hacia el Verde. 
Hay un análisis que se hace allí que dice que la gestión de Yensunni Martínez podría acabar con el voto morenista, pero no así con el lopezobradorista. El Verde quiere captar esos votos. No por nada Francisco “Paco” Elizondo, un hombre muy cercano a Jorge Emilio, opera personalmente en la zona.  
El plan inmediato es simple. Después del 5 de junio, cuando Mara Lezama sea gobernadora electa (según los cálculos de Jorge Emilio) Ana Paty Peralta quedará como alcaldesa de Benito Juárez y el Verde comenzará de inmediato a preparar esa sucesión para 2024; se hará el desembarco definitivo en Solidaridad y Cozumel; se mantendrá Puerto Morelos; se buscará hacer pie en Isla Mujeres; se tendrá ya estructura en la zona maya, y el partido buscará ser el representante de la 4T en OPB. 
¿Ambicioso? Mucho; pero es un plan ya trazado. 

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LOS FRÍOS NÚMEROS 

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Jorge Emilio ha dicho y repetido a quien quiera oírlo, que el objetivo básico es lograr un 12% de los votos el 5 junio. Con ese porcentaje, es muy posible que lograría tener una bancada de 4 diputados, y sería la tercera fuerza política del estado por detrás de MORENA y el PAN. 
Pero en un escenario de 600 mil votantes, el 12% son 72 mil votos. Y llegar a ese número sería casi un milagro para el Verde. Sólo en 2016, con Remberto de candidato, y con una estructura sólida desde el poder que apoyaba esa candidatura, lograron 53 mil votos en Cancún. Pero en todo el resto del estado tuvieron menos de 10 mil votos. 
Y ese escenario no se repitió más. El año pasado, en la elección de Ayuntamientos, el Verde tuvo 27 mil 500 votos en todo el estado, 4.7% de la votación total. En la elección de diputados de 2019 tuvo 21 mil votos. Fue poco más del 8%, pero sobre un escenario irrepetible de sólo un 22% de participación ciudadana. En 2018 había tenido 21 mil 500 votos en todo el estado. 
Como se ve, los números absolutos muestran que al Verde le faltan 50 mil votos para llegar al objetivo. Al menos 20 mil deben conseguirse en Cancún. Y el plan incluye, por ejemplo, 4 mil en Cozumel y 3 mil en Isla Mujeres, lugares estos dos últimos donde en 2019 logró apenas unos cientos de votos. 

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OTRAS COMPLICACIONES, Y LA MIRA EN 2024 y 2027 

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El PVEM atrae operadores políticos y figuras, y tiene recursos suficientes para financiar una campaña. El problema son los votos. En MORENA aseguran que si los candidatos verdes quieren ganar, deberán vestirse cada día más de guinda, como ha sucedido siempre. 
Puede ser cierto: la marca MORENA absorbe todo y es lo que la gente vota. Y mientras más gente salga a votar el 5 de junio, más exiguos serán los porcentajes de sus aliados (el PT y FxM pelean directamente por mantener sus registros). 
El otro problema mayúsculo es que quizá por primera vez el Partido Verde tiene fuertes divisiones internas en Quintana Roo. El poder lo continúa aplicando de manera vertical Jorge Emilio, pero abajo de él hay conflictos. 
Hay dos grupos enfrentados. Un grupo del cual forma parte Paco Elizondo y que incluye, entre otros, a José de la Peña, Ana Paty Peralta y Guillermo Brahms, por nombrar algunos. Y otro grupo donde está Renán Sánchez, Samuel Mollinedo, Carlo Fonseca, Rafael Saavedra y Rodrigo Alcázar, entre otros. Pero ya no es sólo una cuestión de diferencias de forma, sino que son de fondo. 
Un dato en ese sentido. Paco Elizondo se ha paseado casi por todo el estado como delegado del partido, pero no ha ido a Cozumel, porque Renán Sánchez es del otro grupo. Si la grieta en el partido llegó hasta ese punto, podría jugarle en contra al crecimiento exponencial de votos que requiere el proyecto de Jorge Emilio.
Ese proyecto propone consolidarse en 2022, lograr más municipios en 2024, y la culminación sería con la sucesión de Mara en 2027. Pero no sucederá si el partido se enfrasca en una guerra fratricida.  
La otra versión de esta historia debe tenerla Mara. En el entorno de la candidata dicen que el acuerdo con el Verde es nacional, pero debe adecuarse a las circunstancias locales. Y esas circunstancias (aclaran por si a alguien se le escapan) dicen que Mara será gobernadora, y que los equilibrios de poder cambiarán radicalmente. 
Una forma sutil de decir que antes de hacer tantos planes, esperen unos meses para saber cual es el proyecto de la nueva jefa política del estado.