La fórmula Gino Segura-Anahí se consolida para el Senado, y podría cambiar el reparto de distritos en la 4T

La fórmula Gino Segura-Anahí se consolida para el Senado, y podría cambiar el reparto de distritos en la 4T
Hugo Martoccia – Mesa Chica 

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Mara Lezama mira encuestas todo el tiempo y va definiendo el panorama electoral del 2024. No hay demasiadas sorpresas. La marca MORENA tiene una fuerza abrumadora en todos lados; sólo hay que acomodar los nombres exactos en las candidaturas. Y esos nombres pasan por decisiones de la gobernadora. Lo primero que hay que cerrar es la fórmula del Senado, y hay ya dos figuras muy consolidadas: Eugenio “Gino” Segura y Anahí González. 
La dirigencia nacional de MORENA quiere que el 15 de diciembre estén aprobadas esas candidaturas en todo el país, y en Quintana Roo no hay problemas internos a la vista. En la elección del Senado en el estado, la fuerza de MORENA y la 4T es invencible. La decisión de los partidos de ir los tres coaligados en esa batalla (el Verde finalmente no irá sólo, según el Convenio de Coalición) facilita las cosas. Mara quiere allí una fórmula 100 por ciento suya, y Gino y Anahí encajan justo en esa descripción. 
Mara dice que el Secretario de Finanzas es alguien que se formó políticamente con ella, y le tiene una gran confianza. Anahí es alguien que ha militado el marismo desde que la gobernadora se empezó a dar a conocer en las bases morenistas, antes de 2018. Dos figuras jóvenes, de su equipo, y con proyección; eso quiere Mara en la Cámara Alta. 
¿Hay resistencias? Siempre las habrá. Pero la del Senado es una elección que se anticipa tan favorable, que para elegir candidatos no se requiere realmente de una encuesta interna sino de una “valoración política”, que es el verdadero método de selección en MORENA. Y, guste o no, esa valoración la hace la gobernadora y lo acuerda con el CEN de MORENA y el equipo de Claudia Sheinbaum. Así ha sido siempre la política, aunque algunos ahora se sorprendan. 
La otra buena noticia para la 4T es que hay casi un convencimiento de que Roberto Palazuelos no será el candidato a senador de Movimiento Ciudadano. Creen que habrá nuevamente una resistencia interna (incluso conducida o magnificada desde afuera) para bajar al empresario otra vez, como ya le sucedió en 2022. La 4T no quiere sorpresas en Quintana Roo y parece que no las habrá. 
Algo que llamó la atención del Convenio de Coalición de la 4T fue la decisión de que el Verde no vaya sólo en la elección del Senado. En un principio, esa incursión solitaria del Verde parecía una buena opción. MORENA y PT podían ganar como primera fuerza y el Verde como segunda, y así la 4T se quedaría con los tres senadores del estado.
Pero parece que los números no convencieron. En todas las encuestas que se han hecho en los últimos meses el Verde oscila entre 7 y 10 puntos, y con eso no alcanza para pelear un segundo lugar, dicen. Son varias las voces internas del propio Verde que han dicho que no se repetirá la hazaña de 2022 y aquél 22% que sacaron en esa elección. 

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DISTRITOS 

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En donde el Convenio de Coalición generó problemas es en los distritos electorales federales. Llamó la atención el reparto de esos distritos: 3 para MORENA y uno sin coalición. Hay quien dijo que ese distrito en donde todos irían solos sería para el Verde, en un acuerdo cupular para que todos allí trabajen para el triunfo del partido de Jorge Emilio. Pero si es así, se eligió el peor distrito posible. 
Se trata del distrito 3 de Cancún, un bastión inexpugnable de MORENA. En 2021, Alberto Batún sacó allí más de 57 mil votos, con una diferencia de 40 mil votos sobre el segundo lugar. En 2018, Mildred Ávila tuvo 105 mil votos, el 70% de la elección. En la oposición nadie sacó más de 20 mil votos en ninguna de las dos elecciones. 
Con esos números, parece imposible ganarle a MORENA, más allá de cualquier alquimia electoral que se aplique. Para dar un ejemplo numérico: el Verde debería concentrar en ese distrito todos los votos que sacó en Cancún en 2022, y aún así apenas lograría empatar con los números de MORENA. No parece una tarea sencilla. 
Este reparto de distritos en el Convenio también genera problemas en el Distrito 1, con cabecera en Playa del Carmen. Allí es un hecho la reelección del verde ecologista Juan Carrillo, pero el distrito está siglado por MORENA. ¿Para qué tener que vestir de Moreno a un verde ecologista? Parece innecesario hacer de manera compleja, y hasta retorcida, cosas que se pueden hacer con métodos más simples. 
Por ese motivo, la idea de Mara es intentar modificar ese Convenio en las formas pero no en el fondo. O sea, mantener tres distritos para MORENA, pero darle uno al Verde. En ese caso, se le daría el distrito 1 al Verde, para la reelección de Juan Carrillo, y MORENA se queda con los otros tres. Y además, en todos los distritos irían aliados los tres partidos.  
Para esos tres distritos de MORENA hay varios nombres en danza. En el 2, de Chetumal, se consolida el nombre de la diputada local Elda Xix. En el distrito 3 Batún quiere la reelección, pero Mara podría decidirse por Mildred Ávila, que ya compitió allí en 2018. De ser así, el distrito 4, que en 2021 ganó Laura Fernández con el Verde, podría ser para el líder de MORENA en el Congreso local, Humberto Aldana (que no deja de ser el Plan B para el Senado si algo sale mal). 
Jorge Sanen, Pablo Gutiérrez, Miguel Ángel Zenteno, Erick Arcila, Jimena Lassa, Paola Moreno y otros tantos sueñan con alguna de esas posiciones, pero lo más seguro es que la mayoría de ellos compita en los distritos por las diputaciones locales. 
De todos modos, Mara se reserva hasta último momento la definición final en cada una de las posiciones. Sabe que en una elección tan grande como la que viene, hay que tener flexibilidad para mantener los equilibrios. No hay nombres inamovibles. 
Tanto en la elección local como en la federal los referentes de Marcelo Ebrard en el estado esperan que en los acuerdos de su jefe político con Claudia Sheinbaum aparezcan sus nombres para alguna posición. Pero no es nada fácil que eso suceda en Quintana Roo. Es muy difícil que alguno de ellos consiga una posición aquí. 
Más allá del reparto de distritos, los nombres y los acuerdos, la realidad es que sea cual sea la distribución final, la 4T tiene todo para ganar la elección presidencial, el Senado y los 4 distritos federales. La elección federal parece una causa pérdida para la oposición. 

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EL OTRO CONVENIO 

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El Convenio de Coalición que firmaron el PAN, PRI y PRD para la elección federal, en lo que a Quintana Roo respecta, parece casi una declaración de rendición ante MORENA. Un antiguo integrante del PAN dijo que ese Convenio parece redactado por Mara. 
Allí se decidió que la primera fórmula al Senado sea para el PAN, cuando ya había un acuerdo para que fuera del PRD. Lo que se logró con eso fue sacar de la jugada a Laura Fernández, que quería esa posición por el Sol Azteca. Al partido amarillo le quedó la segunda fórmula; lo que es lo mismo que nada. 
Luego, sacaron al PAN de los 4 distritos locales para diputaciones. Ni siquiera le quedó el distrito 2, del sur, que siempre ha peleado como propio. Allí pondrá candidato el PRI, al igual que en el 3 de Cancún; dos misiones imposibles. 
Los otros distritos serán para el PRD. El 4 de Cancún, donde la oposición no tuvo una mala elección en 2021, y el 1, de Playa del Carmen.  
La realidad es que esa configuración hizo más compleja la tarea para el 2024. Un antiguo dirigente de uno de esos partidos dijo que así como están las cosas, va a ser difícil hasta encontrar candidatos. Va a ser una masacre la competencia contra MORENA y la 4T. 
Parece que la única batalla que podrá darse es la pelea por el tercer espacio en el Senado, que será entre el PAN y MC, y algunos espacios muy específicos de la elección local. En este último caso, todas las expectativas están puestas en Solidaridad, donde la candidatura de Lili Campos podría arrastrar votos para pelear al menos algunos de los 4 distritos locales que están vinculados con el municipio. 
Hay alguna expectativa en Cozumel, donde la oposición nunca perdió la forma y hay una vieja tradición política que aún se mantiene sólida, y también todavía algunos sueñan con un armado político en Tulum que pueda competir en igualdad de condiciones contra Diego Castañón, algo que ya parece imposible.
Otra mala noticia para la oposición surgió de Othon P. Blanco, donde tenían puestas algunas esperanzas. Mara midió a Yensunni Martínez, y vio que a pesar de algunos pronósticos difíciles, la alcaldesa está bien posicionada y tiene todo para ganar la elección. 
Esos son los números de MORENA y la 4T, pero la verdad es que en los otros partidos nadie tiene expectativas muy diferentes. A como van las cosas, parece que la oposición deberá posponer al menos otros tres años su demorada resurrección.